Fabián Quiñónez salía del mercado Caraguay junto con su esposa, Hellen; ambos cargaban un atado de cangrejos en la mano que habían conseguido a $ 13 cada uno. La compra responde al apuro de quienes buscan llevar el producto antes de que entre en vigencia la veda reproductiva.
“Se nos antojó hacer unos cangrejitos y aprovechamos venir acá antes de la veda”, comentó Fabián. Contó, además, que uno de los atados no sería para su consumo, sino un obsequio para su madre.
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Dentro del mercado, el movimiento era constante. Comerciantes descendían con grandes cantidades de atados, mientras los clientes se acercaban a preguntar precios y disponibilidad. El flujo evidenciaba un repunte en la actividad.
Carlos Varela, comerciante del mercado Caraguay, confirmó que el incremento en las ventas se percibe desde el fin de semana anterior.
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Según explicó, la expectativa es que el ritmo comercial continúe en ascenso durante la semana, con un pico marcado el sábado 31 de enero, un día antes del inicio de la veda.
“Cada vez que estamos próximos al comienzo de la veda, las ventas se disparan”, señaló, al referirse a un comportamiento que se repite año tras año.
En otro punto de la ciudad, a lo largo de la calle Francisco Segura, la escena es similar. Desde temprano, vendedores se instalan con planchas de cangrejo para atender a una clientela que llega principalmente los fines de semana.
Luis Pinto, comerciante del sector, indicó que la venta suele concentrarse entre viernes y domingo, aunque en estos días la afluencia ha sido mayor.
“Los fines de semana siempre se vende más, pero ahora que estamos cerca de la veda la gente ha venido más en estos últimos días”, explicó.
Detalló que inicia su jornada desde las 08:00 y que el producto rota con mayor rapidez conforme se acerca febrero, cuando la comercialización queda suspendida.
Roberto Méndez, otro comerciante del mismo sector, coincidió en que la última semana ha sido más favorable que lo habitual. “Gracias a Dios sí se vende. Esta última semana se vende más que de ordinario, porque ya comienza la veda el 1 de febrero y la gente se alborota a comprar”, manifestó.
Ese mismo día, relató, había agotado su mercadería en horas de la mañana tras vender dos planchas completas. Sobre los precios, Méndez reconoció un leve incremento.
Indicó que ha ofertado los atados en $ 13, aunque en ciertos momentos pueden llegar hasta $ 15. “Está un poquito caro”, admitió, al tiempo que reiteró que viernes, sábado y domingo son los días de mayor salida del producto.
Luis Coronel, comerciante, señaló que los valores varían según la demanda y la disposición del cliente. “Los tengo a $ 15 negociables. Si veo que el cliente está animado, hasta en $ 22 los dos ataditos”, comentó.
Aseguró que el último fin de semana fue positivo y que el objetivo es vender todo antes de que empiece la restricción.
Este incremento en la comercialización ocurre a pocos días de que entre en vigencia la veda reproductiva del cangrejo rojo (Ucides occidentalis) y del cangrejo azul (Cardiosoma crassum).
Entre el 1 de febrero y el 2 de marzo de 2026 estará prohibida su captura y venta en Ecuador, tras un acuerdo alcanzado entre el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGP), el Instituto Público de Investigación de Acuacultura y Pesca (Ipiap) y representantes del sector cangrejero.
Según la información difundida por estas entidades, la medida responde a criterios técnicos y científicos definidos a partir de muestreos realizados en las poblaciones de ambas especies.
El objetivo es proteger su proceso reproductivo, garantizar poblaciones saludables y asegurar la sostenibilidad del recurso a largo plazo, especialmente para las comunidades costeras que dependen de esta actividad.
Los estudios que sustentan la veda incluyen análisis de sexo, talla y peso de los ejemplares, así como la evaluación de su condición reproductiva.
Estos datos permiten identificar las fases en las que machos y hembras se encuentran aptos para el apareamiento y la fertilización y, en el caso de las hembras, para la formación y liberación de la masa de huevos.
Además, se aplican métodos estadísticos que confirman que la información corresponde al patrón biológico real de las especies.
El MAGP ha señalado que las vedas reproductivas constituyen una medida esencial de manejo pesquero, ya que permiten que los animales completen procesos clave sin la presión de la extracción humana.
El cangrejo rojo y el azul son especies de crecimiento lento y con distribución limitada a zonas de manglar, cuyo aprovechamiento se realiza únicamente mediante captura en estado silvestre.
Según la autoridad, estas características implican un riesgo permanente, ya que, pese a que la recolección se orienta solo a machos y existen dos periodos de veda que protegen alrededor del 30 % de las poblaciones, las especies pueden pasar con facilidad a escenarios de sobreexplotación. (I)