Apurados y desesperados conductores y peatones se movilizaban en forma masiva por las calles y avenidas de Guayaquil a las 20:00 de este viernes 23 de abril, en el inicio del toque de queda dispuesto por el Gobierno para evitar la propagación del COVID-19. La medida consta como una de las que establece el estado de excepción dictado por el presidente Lenín Moreno en 16 provincias del país. Ese mismo panorama se reportó en otras ciudades donde rige la disposición.

En el centro de Guayaquil se instaló uno de los controles. Allí, al inicio del toque de aqueda, el director del Cuerpo de Vigilancia de la Agencia de Tránsito y Movilidad Municipal (ATM) de Guayaquil señaló que dieron un espacio de media hora para que los conductores puedan llegar a sus casas.

El toque de queda rige en 16 de las 24 provincias del país hasta las 05:00 del lunes 26. La medida será similar en los siguientes tres fines de semana; de lunes a jueves, la restricción irá desde las 20:00 hasta las 05:00. Las provincias en estado de excepción son Azuay, Imbabura, Loja, Manabí, Santo Domingo de los Tsáchilas, Guayas, Pichincha, Los Ríos, Esmeraldas, Santa Elena, Tungurahua, Carchi, Cotopaxi, Zamora Chinchipe, El Oro y Sucumbíos.

En Guayaquil, los uniformados de la Agencia de Tránsito y Movilidad, de las Fuerzas Armadas (FF.AA.) y de la Policía Nacional fueron una minoría respecto a la avalancha de carros particulares que pasadas las 20:00 de este viernes cruzaban la calle Machala con ruta al sur de Guayaquil.

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Los agentes se congregaron en el cruce con la avenida 9 de Octubre, en el centro, para procurar verificar que los conductores portaran credenciales que avalen que pertenecían a sectores estratégicos.

La jefa política de Guayaquil, Lissette Tasigchana, lideró el operativo. Dijo que entre los primeros 30 o 40 minutos de la medida iban a difundir los horarios de restricción, que transcurrido ese tiempo la ATM, por ejemplo, iba a retener los carros particulares cuyos conductores no justifiquen sus traslados.

La funcionaria expuso que había 31 grupos desplegados en toda la ciudad, que también buscaban controlar el cierre de lugares clandestinos de diversión.

En el punto de control, varios choferes mostraron credenciales y de inmediato se les dio paso.

A las 21:00 comenzó la requisa de autos que circulaban en el toque de queda. En Samanes, norte de Guayaquil, los uniformados retuvieron algunos carros y los embarcaron en grúas. La retención del vehículo es por siete días y el conductor debe pagar 8 dólares de garaje por cada día, además del valor del remolque ($ 50).

Algunos uniformados retuvieron los carros por irrespetar el toque de queda. Foto: Cortesía

Las horas previas fueron de ajetreo. La zona comercial en la que convergen esos negocios se evidenciaba saturada de carros, con conductores acelerando apenas había un espacio entre las unidades. Los peatones expusieron su malestar por las aglomeraciones debido a las salidas de los ciudadanos para abastecerse de provisiones.

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Pasadas las 19:00, los comercios en su mayoría estaban cerrados. Los conductores seguían saturando calles como José de Antepara, en la ruta centro-sur de Guayaquil. En el cruce con O’Connor, los buses de la Metrovía estaban corchados por la invasión de carros particulares.

Minutos antes de las 20:00, decenas de ciudadanos buscaban parar buses y taxis para llegar a casa. En el centro de Guayaquil, las calles que son ruta de buses urbanos estuvieron abarrotadas de ciudadanos que buscaban cómo transportarse a casa.

En Luis Urdaneta y Pedro Moncayo, usuarios se agruparon o se encolumnaron para esperar unidades de servicio urbano o taxis.

Jonathan Zambrano esperaba movilizarse a Durán. Comentó que había salido tarde del trabajo.

En la calle Vélez, afuera del parque Centenario, también hubo grupos de pasajeros. Asimismo en la calle Rumichaca. “Ahora hay que pagar lo que ellos (taxistas) pidan”, expresó un usuario. (I)