Las restricciones nocturnas redujeron las horas de mayor movimiento en el Mercado de Montebello. Los vendedores tuvieron que combinar sus jornadas con pausas dentro del mercado; algunos incluso durmieron en sus puestos mientras aguardaban el levantamiento de la medida.

En la última noche del toque de queda, el movimiento no se detuvo en el Mercado de Montebello. Camiones ingresaron con mercadería, camionetas salían cargadas de frutas y legumbres, y varios comerciantes aguardaron sentados en sillas, atentos al cierre de la medida.

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En los pasillos de la central de abastos, conocida también como Terminal de Transferencia de Víveres de Guayaquil, la expectativa era la misma: volver a trabajar en los horarios habituales.

Los vendedores esperaban que, con el fin del toque de queda, regresaran las jornadas habituales con sus compradores y se reactivara ese trajín tradicional de ventas nocturnas y de madrugada, consideradas las más fuertes dentro de la central de abastos.

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Los comerciantes aseguraron que las restricciones entre las 23:00 y las 05:00 acortaron las horas de mayor venta, que normalmente se concentran durante la madrugada.

En este lapso, las fuerzas del orden desplegaron múltiples operativos para golpear las estructuras criminales, sobre todo en su logística y economías irregulares. Hubo 3.422 detenidos en el país, incluyendo Guayas.

Luis Cárdenas comentó que la actividad en el mercado suele mantenerse durante toda la noche. Explicó que, antes de las restricciones, compradores llegaban a cualquier hora, pero con el toque de queda el movimiento se pausaba hasta las cinco de la mañana.

Añadió que varios comerciantes tuvieron que adaptarse y esperar el regreso de clientes durante las primeras horas del día.

También recordó que el tránsito en los exteriores del mercado se volvió complicado. Indicó que se formaban largas filas de vehículos y que muchos compradores preferían acudir a mercados pequeños para evitar demoras.

César Díaz, otro comerciante, contó que el tiempo de venta se redujo para expender los productos antes que se dañen.

Explicó que frutas como aguacate y chirimoya deben venderse el mismo día, porque no resisten largas horas almacenadas. “No es como vender zapatos”, dijo.

Díaz contó además que muchos vendedores permanecían dentro del mercado durante la madrugada para evitar inconvenientes con los controles. “Aquí nos quedamos”, manifestó al explicar que algunos dormían en sus puestos hasta que se retomara la actividad en la mañana.

Carlos Cox explicó que varios compañeros optaron por bajar los precios para evitar pérdidas. Indicó que productos como papaya y melón tuvieron que rematarse a menor costo para evitar que se dañen en los puestos.

Cox también recordó que muchos trabajadores dormían dentro del mercado. Algunos colocaban hamacas, otros tendían cartones o descansaban en sillas mientras esperaban que terminara el horario restringido.

Aquiles Guijarro sostuvo que el principal problema fue el tráfico en los accesos al mercado. Explicó que las filas de vehículos avanzaban lentamente.

Según dijo, los clientes buscaron mercados más pequeños para evitar largas esperas.

Guijarro aseguró que la baja en el movimiento también provocó menos trabajo para colaboradores y trabajadores vinculados al comercio y transporte de productos.

Pedro Guaye añadió que varios comerciantes llegaban desde la tarde para recibir la carga y luego permanecían en el mercado hasta la mañana siguiente. “Era un sacrificio”, dijo sobre la jornada que les tocó acomodar sus actividades.

Detalles y resultados del toque de queda

El toque de queda estuvo vigente desde el 3 de mayo en nueve provincias y cuatro cantones del país, por disposición del Decreto Ejecutivo 370. La medida finalizará a las 05:00 de este lunes 18 de mayo.

Según cifras difundidas por las autoridades, durante las jornadas de restricción se ejecutaron decenas de operativos policiales y militares contra estructuras criminales.

Entre los resultados reportados constan allanamientos, decomisos de droga, capturas de presuntos integrantes de grupos delictivos y recuperación de vehículos.

En los controles y revisiones desplegados en toque de queda, con corte hasta el lunes 18 de mayo, la Policía detuvo a 3.422 personas; de estas, 1.910 fueron por irrespetar la medida de toque de queda y 1.512 por otros delitos.

Del total de detenidos por la Policía, un grupo de 717 tiene relación con estructuras criminales, según datos de la entidad.

El ministro del Interior, John Reimberg, indicó que las operaciones continuarán pese al fin del toque de queda y aseguró que se mantendrán acciones contra organizaciones criminales en distintas provincias del país. (I)