Los primos José de 5 años, Carlos de 9 y Maicol de 12 años fueron registrados en los cursos de arte en la inauguración del Centro de Artes Múltiples Plaza Casuarina, junto al mercado de la Casuarina, en la entrada de la 8, en el noroeste de Guayaquil.

Allí se inscribieron más de 250 niños y jóvenes para clases de danza, pintura, percusión, teclado, bajo, guitarra y teatro. La mayoría de los registrados fueron desde los 5 años hasta los 20, de sectores como el Fortín, Balerio Estacio, Sergio Toral, Flor de Bastión, Pascuales, Mapasingue y hasta de la Trinitaria, en el sur de la urbe.

En el acto, la mañana de este viernes, estuvieron la alcaldesa Cynthia Viteri, el director de la Orquesta Sinfónica Municipal, David Harutyunyan, entre otras autoridades como los concejales Egis Caicedo y Consuelo Flores, quienes se encargaron de liderar este proyecto. Ella indicó que para este año se construirán cuatro centros de artes en toda la ciudad.

Estas clases de arte serán para niños hasta adultos mayores, no hay edad límite. A ese centro también irán las niñas que están en el programa Educando en el Camino, de Monte Sinaí, que habían desertado de sus estudios y que ahora los han retomado.

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Suleen Díaz, coordinadora de gestión administrativa y de proyectos, explicó que con este programa se espera que más niños, jóvenes y hasta adultos puedan instruirse en arte y que se alejen de la problemática social que hay en ese sector como el consumo de droga y la violencia.

“Queremos que los chicos se alejen de la delincuencia, de las drogas, de la violencia. Un minuto que los chicos estén con sus instrumentos, que estén con sus profesores aprendiendo es un minuto que le quitamos a la violencia, a la delincuencia, queremos sacarlos de esa línea. Queremos brindarles esta oportunidad, tenemos disponibles los instrumentos nuevos para que ellos puedan tocarlos, sus materiales de pintura”, detalló.

Ella comentó que este programa no solo es por el periodo de vacaciones desde las próximas semanas en Guayaquil, pues se prevé una educación continua a largo plazo. Las clases serán en horarios de 10:00, 11:00 y 12:00 y en la tarde desde las 14:00 y 15:00.

Y para esto se tiene un presupuesto de 60.000 dólares al año para la contratación de maestros. Son 8 profesores que enseñarán las diferentes especialidades en ese centro, un supervisor-administrador del centro, una coordinadora de centros de arte.

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Calle Junín es testigo de una nueva galería de arte, que se inaugura con ‘Las piernas me tiemblan de alegría’, de Stephano Espinoza

Díaz expresó que habrá clases por edades, que cada sala tiene aire acondicionado, cámaras para vigilar cómo es el desempeño tanto del docente como de los estudiantes.

Los niños desde los 5 años podrán acceder a clases y talleres en el centro de artes múltiples. Cortesía Municipio de Guayaquil. Foto: Jorge Villón

María Carbo, residente del Fortín, comentó que se enteró de este centro y acudió con sus nietos para que entren a estudiar percusión y piano, ya que ellos no tienen cómo pagar un curso y que salen a las calles a pasar con sus amigos, situación que temen porque en el sector hay muchos consumidores de sustancias ilícitas, sobre todo al ingreso, en la entrada de la 8.

“Yo le dije a la mamá que me los iba a traer acá porque me da pena que estén en la casa, ahí viendo televisión o en esos celulares que no enseñan nada bueno, peor cuando salen con los amigos se van a la principal y están ahí viendo cómo consumen los chicos más grandes. Yo quiero algo que les dé oportunidades, por eso vinimos y nos trataron bien, nos inscribimos rápido”, manifestó la mujer.

También llegaron madres de familia con sus hijos desde sectores aledaños como Nueva Prosperina, Monte Sinaí, Flor de Bastión y otros lugares de la urbe. Liliana López contó que llegó “a pelear” un cupo para sus dos niñas pero no necesitó de eso, rápidamente pudo registrarlas en danza y en teclado (piano).

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Las instalaciones del centro son amplías y podrán atender a decenas de menores en diferentes artes. Cortesía Municipio Foto: Jorge Villón

“Si es algo para mis hijos, para que ellas se instruyan yo me encargaré de traerlas, me voy a turnar con su papá para ver cómo las traemos para que aprovechen, queremos que ellas se preparen y estén distraídas en algo positivo”, sostuvo la mujer.

Asimismo, Juana Moreira llegó con sus hijas desde la Trinitaria. “Yo no puedo pagar un curso y justo ellas me estaban pidiendo estudiar danza, me enteré por un primo que vive frente al mercado que iban a abrir los cursos y me las traje. No nos dijeron nada por ser de otro sector, nos pidieron la cédula, todos los datos y nos registraron rápido, eso sí me gustó mucho”, indicó.

En el centro, el viernes, se formaron filas para el registro, estas fluyeron de forma rápida y los padres salieron contentos con las inscripciones. (I)