El objetivo de la colocación de amplios portones en peatonales y calles de diferentes barrios de Guayaquil no ha variado en el último año: protegerse frente a la ola de asaltos, robos de domicilio e incluso de las ‘vacunas’ (extorsiones).

Este último motivo empujó a que moradores de una zona en Bastión Popular, noroeste de Guayaquil, se organicen y soliciten permisos para instalar estas estructuras. Este barrio forma parte de una de las ocho solicitudes que, desde el 19 de enero hasta el 7 de febrero, se han ingresado al Municipio para la instalación de portones en la vía pública.

En Esteros Popular, Municipio retiró rejas que fueron instaladas sin permiso de los moradores e impedían el ingreso a sus viviendas

El 19 de enero entró en vigencia en Guayaquil la ordenanza que regula la ocupación de la vía pública mediante la instalación de elementos de seguridad, una vez que fue publicada en el Registro Oficial.

Publicidad

Dentro de la norma se establecen, entre otros requisitos para su montaje, la aprobación de al menos el 70 % de los vecinos y la accesibilidad necesaria a las entidades públicas y privadas vinculadas a la atención de emergencias.

La cuadra en donde vive Aída, quien prefirió omitir su apellido por la inseguridad, dice que el cobro de las denominadas ‘vacunas’ llegó hace unos tres meses. Un grupo de personas, ajenas a su zona en Bastión Popular, empezaron a dejar panfletos en las viviendas advirtiendo que se iniciaría el cobro de ‘alícuotas’ para brindar seguridad.

“No podíamos permitir que nos impongan su seguridad las bandas o cualquier persona, cuando nosotros podíamos hacerlo”, dijo la pobladora. Por ello, aseguran que están en “cola de espera” para que se dé paso a su solicitud.

Publicidad

En diferentes zonas del Guasmo, sur de Guayaquil, se observan portones sobre peatonales y calles secundarias. Foto: Francisco Verni Peralta

De hecho, en este sector, en un recorrido que realizó este Diario (el martes 13 febrero) se observó en diferentes puntos de Bastión Popular a personas trabajando en la instalación de estos portones. En grupos de tres y cuatro personas, pintaban y soldaban las estructuras metálicas. También colocaban alambres con púas en la parte alta de las puertas.

Sin embargo, al consultarles sobre los permisos, algunos decían que desconocían la normativa vigente o que tenían solicitudes en proceso.

Publicidad

Según Cirio, morador del Guasmo sur, la colocación de estas puertas en peatonales y calles ha proliferado en los últimos meses también en su zona, incluso antes de que se aprobara la ordenanza que norma el montaje de estos elementos de seguridad en la ciudad.

“Es difícil hacer entender a la gente que tiene que pedir permisos. Algunos de por aquí se han saltado las normas porque ya están cansados de la inseguridad”, afirma.

Los sectores que han colocado solicitudes para portones y rejas

Entre los sectores que el cabildo tiene registro de que han solicitado permiso o regulación para la instalación de portones están Guasmo, Bastión, Pradera y Alborada.

Todas las ocho solicitudes, ingresadas entre el 19 de enero y 7 de febrero, aún están en trámite, y el Municipio de Guayaquil mantiene contacto con los solicitantes para que corrijan cualquier error durante el proceso.

Publicidad

Ordenanza que regula instalación de rejas en Guayaquil: estas son las diez dudas sobre la normativa

Además del trámite para las estructuras nuevas, también desde el 19 arrancó el plazo de máximo seis meses para que se regularicen los colectivos o comunidades que hayan instalado rejas en su vecindario con anterioridad a la vigencia de la norma.

Shuber Urgilés, director de Justicia y Vigilancia, afirma que, al estar vigente el plazo para la regularización, “no se ha identificado aún ninguna reja que deba retirarse”.

No obstante, sí se han ejecutado operativos en diferentes sectores de la urbe por denuncias de otras instituciones que ven las rejas como un obstáculo para ejecutar acciones. Esta es una de las condiciones que se detallan en la ordenanza vigente.

En el sector de Los Esteros Popular, la Dirección de Justicia y Vigilancia ya realizó el retiro de dos de estas estructuras (de ingreso y salida) debido a denuncias de la Policía Nacional.

En el sur, en cambio, el cabildo retiró siete rejas en un operativo ejecutado en el Guasmo sur, cooperativa Unión de Bananeros, cooperativa Pablo Neruda y Unión Cívica.

Cleotilde Paz, residente de la Alborada, dice que es complicado conseguir la aprobación de todos los miembros de la comunidad a pesar de que ellos se han organizado desde años atrás para financiar el montaje de los portones.

“Algunos dicen que van a esperar que les retiren, porque no tienen para pagar lo que piden para regular. Es una pena, porque la falta de coordinación hará que vuelva la intranquilidad que teníamos hace años”, manifiesta. (I)