Diciembre empezó y el trajín comercial navideño se intensifica en el centro de Guayaquil, en sectores como la Bahía, donde comerciantes ofrecen juguetes, electrodomésticos, equipos electrónicos, ropa, entre otros artículos, en los cubículos dispuestos en los corredores; mientras los informales lo hacen en las aceras de calles como Olmedo, Malecón Simón Bolívar y Chile.

En estas vías y en otros puntos, como la Eloy Alfaro y Capitán Nájera, Huancavilca y Chimborazo, y Coronel y Capitán Nájera, 290 agentes metropolitanos realizan controles para evitar que se aglomeren los vendedores informales, causando desaseo e impidiendo el paso de los transeúntes. Además, no cumplen el distanciamiento ni el uso de mascarilla, lo que podría causar un repunte de casos de COVID-19.

Guayaquil ha tenido una incidencia de casos a la baja en las últimas semanas. Hasta ayer se reportaron 17.689 infectados, según las cifras del Ministerio de Salud.

Guayas es la segunda provincia con más casos: 25.452 contagiados y 3.518 fallecidos. La más afectada sigue siendo Pichincha con 70.958 detecciones confirmadas. Mientras que a nivel nacional se registraban hasta ayer 197.998 contagiados y 13.778 decesos.

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En los controles, los uniformados detectaron y clausuraron al menos 160 locales que eran utilizados como bodegas, y negocios que vendían al por mayor cuando tienen los permisos para al por menor. Los operativos se extendieron al sector de la Casuarina.

Para evitar aglomeraciones, el cabildo decidió la semana pasada que solo una persona puede ir a dejar o a retirar a sus familiares en el aeropuerto José Joaquín de Olmedo, sitio donde el Municipio realiza controles aleatorios a personas que llegan desde Estados Unidos y países europeos.

También se prevé modificar el horario de apertura y de cierre de locales comerciales, empresas y otros centros de producción para evitar concentración de gente en las horas pico en el sistema Metrovía.

En reuniones en hoteles y salones se mantiene el aforo del 30 % del total de su capacidad y hasta la medianoche; mientras, los restobares podrán funcionar con el aforo del 50 %, al igual que restaurantes, teatros y jugueterías.

Sin embargo, algunos locales han irrespetado esta restricción. Delegados municipales clausuraron el fin de semana cuatro sitios de diversión nocturna, ubicados en la Zona Rosa, que no funcionaban como restobar, como decía sus permisos. Solo comercializaban licor, según el Cabildo.

En el sector de Sauces 2, en la avenida José María Roura, se clausuró un local que funcionaba fuera del horario permitido, con los clientes adentro y a puerta cerrada, lo que fue denunciado por los vecinos y corroborado por el personal municipal.

La prohibición de abrir bares y discotecas se mantiene. (I)