Narcisa García dejaba varias flores sobre la lápida de su esposo, Aníbal Vivar, fallecido el 15 de abril pasado por complicaciones a causa del COVID-19, el último fin de semana. Sobre el césped en la zona 1 del camposanto Parque de la Paz en la parroquia La Aurora, en Daule, García se arrodilló para elevar varias plegarias por el alma de su esposo, a quien recuerda a diario junto con su hijo Jorge.