Graciela Borja viajó a EE.UU. hace cinco años a buscar lo mismo que muchos: mejorar su economía. Comenzó desde abajo, limpiaba baños en una reconocida cadena de gimnasios en Los Ángeles, luego pasó a cuidar niños en el mismo lugar, hasta llegar a ser la encargada del cuidado y mantenimiento del gimnasio.

Pero sus ganas de superación la llevaron a más, aprovechó su trabajo en el gimnasio para distribuir ahí un producto ecuatoriano, las proteínas Mann Angel, que fueron creadas por el quiteño Milton Murgueitio.

“Cuando uno se va del país valora muchas cosas y dije cómo no vamos a llevar un producto ecuatoriano a EE.UU., claro que vamos a competir con monstruos de la proteína, no de calidad, sino de publicidad, y comenzamos a hacer los trámites para los permisos de la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos, de Estados Unidos, por sus siglas en inglés)”, contó Graciela.

Luego de obtener dicho permiso comenzó a llevar el producto, primero pocas unidades, pero por la alta demanda que generó en ese país, ahora tiene planes más grandes: una exportación en mayor cantidad.

“Nosotros como ecuatorianos debemos valorar nuestro país, somos muy bendecidos, tenemos todo y además en EE.UU. saben que el ecuatoriano es trabajador, humilde, de corazón noble. Somos muy queridos, allá nos quieren mucho, por educados. Estoy emocionada y quiero dar esa pauta y decirle al Ecuador que no tengamos miedo de hacer cualquier cosa, que no seamos cobardes, el ecuatoriano es fuerte y decidido para llegar a nuestra meta”, recalcó.

Sobre el suplemento, Iván Rojas, del área de producción de Mann Angel, explica que se trata de unas proteínas hechas a base de clara de huevo hidrolizada, “100% natural, a diferencia de otros... y estamos lanzándolo para su distribución a nivel nacional (en Ecuador)”, indicó el experto.

Por su parte, Graciela recuerda entre lágrimas los días en los que limpiaba baños, “fue muy duro para mí, pero decía: “Dios, si es tu voluntad, hago lo que tu digas’”, concluyó. (I)