La obra teatral Isla Santa, escrita y dirigida por Andrés Palma, se desarrolla en una zona protegida donde un grupo de trabajadores convive entre tareas ambientales, necesidades comunitarias y decisiones que afectan la vida del lugar. Palma cuenta que la idea surgió en junio, cuando escribió los primeros borradores: “A veces buscamos beneficios y usamos herramientas que nos convienen. Allí aparece la discusión sobre lo correcto y lo incorrecto”.