“La vida nos sugiere constantes pérdidas”, dice la presentadora de televisión y psicóloga Úrsula Strenge. Ella perdió a su esposo, Iván Nogales, en el 2014, fue de manera repentina y a partir de allí la vida jamás fue igual; sin embargo, atravesó un proceso mediante el cual aprendió a levantarse, a continuar. La clave está en “transformar el dolor de las ausencias en gratitud, amor, en paz”.

“Desde lo que viví y el apoyo técnico que recibí decidí implementar esta filosofía de vida, que es ‘vivir un día a la vez’. No es una frase mía, muchos la identifican conmigo, pero es prestada y la difundo porque es lo que a mí me ha permitido conectarme con el tiempo presente y poder tener espacios de calma y gratitud”. Explica que vivir un día a la vez significa estar conectados en tiempo real y de forma completa y verdadera con el momento presente. A veces nos quedamos en los recuerdos, en el pasado, otras veces nos adelantamos al futuro, pero la magia ocurre aquí y ahora, en lo que se está viviendo.

Admite que es más fácil decirlo que hacerlo. Requiere de prácticas y técnicas y apunta que algunas de las herramientas que recomienda siempre son respirar conscientemente (se trata de prestar atención a la respiración, inhalar en varios tiempos, sostener la respiración y exhalar también en un tiempo determinado), salir a caminar y realizar el ejercicio de fijarse qué está ocurriendo en el entorno, involucrando los sentidos como la vista, tacto, olfato, etc.

Un honor a los recuerdos

El 23 de abril, Nogales habría cumplido 50 años, Strenge subió una fotografía de ella y sus tres hijas junto a una fotografía de él y un pastel con las velas que formaban el número 50. “Ha sido todo un aprendizaje para nosotras y un desafío vivir esta ausencia. Desde el primer momento decidí no conectar su ausencia con la tristeza. En un principio era inevitable, estábamos sumergidos en una profunda tristeza, luego nostalgia por recordar todos los momentos compartidos que ya no era posible repetirlos, pero decidimos en esta transformación del dolor hacer eso, rendirle un homenaje rescatando todos los momentos compartidos con él. El homenaje familiar que hacen es a través de acciones, de modo que en las fechas significativas lo traen a tiempo presente. “Él ya no está físicamente hace seis años, pero sigue estando en nuestra familia. Seguimos diciendo que somos familia de cinco”.

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En Navidad se reúnen y cuando comentan sus propósitos y deseos, también imaginan lo que a él le gustaría. En su cumpleaños elevan una oración y conversan de las cosas más lindas que les enseñó y que siguen replicando en el tiempo presente. “Son como rituales simbólicos significativos que nos ayudan a seguir procesando el dolor”.

“Te podría decir que como pareja yo he superado su ausencia física, pero en el caso de mis hijas, ellas van a seguir creciendo con la ausencia de un padre que ya no estará físicamente, pero yo creo que nunca deberá dejar de estar en su vida y sus recuerdos”. Dice que la nostalgia es inevitable, pero sus recuerdos no tienen que ver con la tristeza.

Acerca del conversatorio ‘Un día a la vez’

La iniciativa fue planteada por Stevia Life Ecuador, quien reúne a Alejandra Jaramillo y a Úrsula Strenge para que compartan sus procesos de sanación emocional en la etapa de duelo. “La vida nos supone siempre pérdidas. Perdemos trabajos, salud, juventud, y tenemos que pararnos desde otro lugar en lo que nos pasa”, dice Strenge. Agrega que hay que conectar con el dolor, pero no hay que quedarse detenidos allí.

El evento será el 20 de mayo, a las 20:00, de manera virtual y gratuita. La inscripción es a través de la cuenta de Instagram @stevialifeec. En la biografía encontrará un enlace en el que puede registrarse.

Las pérdidas repentinas

El esposo de Strenge falleció en la madrugada del 13 de diciembre de 2014 por un repentino paro cardiorrespiratorio. En el caso de Alejandra Jaramillo, el que era su novio, Efraín Ruales, fue asesinado el 27 de enero de 2021 luego de que a tempranas horas de la mañana la pareja haya compartido tiempo realizando una rutina de ejercicios.

“Es doloroso porque cuando es algo repentino te queda la sensación de que no alcanzaste a decirle todo lo que quisiste, de que no alcanzaste a hacer lo que quisiste y esa es una parte del proceso que hay que trabajar, la existencia de la culpa (y no la culpa que por ti la persona ya no está), porque siempre sentimos que cuando alguien ya no está pudimos haber hecho algo más”. Se trata de transformar la culpa en responsabilidad, aceptar la idea de que todo lo que ocurrió tenía que suceder así y más bien rescatar y validar las cosas que lograron hacer juntos, explica la profesional.

“En mi caso yo sentía que no solo había perdido a mi pareja, sino al padre de mis hijas y es lo que me sigue costando en tiempo presente, que perdí a mi compañero de trabajo; entonces, una ausencia se convirtió en una pérdida devastadora, muchas pérdidas en simultáneo y hay que ver de todas esas historias qué es lo que está pesando más y causando más dolor”.

Cómo saber si se está viviendo desde el dolor

Cuando los recuerdos generan dolor y tristeza o “cuando estoy renegando permanentemente de mi vida sin esa persona, porque ya no es igual y nunca más volverá a ser igual; si tengo una visión pesimista de mi vida a partir de ese hecho (la pérdida) es importante que se pueda pedir ayuda”. Al inicio es complejo que dice con toda seguridad que “sí es posible recobrar la felicidad, sí es posible”. (I)