Gramma pasó casi un siglo bajo cuidado humano y se convirtió en uno de los animales más queridos del Zoológico de San Diego. La institución confirmó que la tortuga, originaria de las islas Galápagos, falleció el 20 de noviembre a una edad estimada de 141 años, una cifra poco común incluso dentro de su especie, reconocida por su impresionante longevidad.
























