Recientemente terminó una gira por Estados Unidos. Arrancó en Chicago, en octubre pasado, y antes de cerrar el 2021 se reencuentra no solo con el público que lo sigue desde que empezó a cantar en escenarios a los 21 años, sino con los medios, que lo han acompañado en su trayectoria. El cantante español Alejandro Sanz estrena Sanz, un disco que define como el regreso a su raíz, a su esencia y que sirve de excusa para este encuentro digital en el que participó EL UNIVERSO.

Sanz, de 52 años, asegura que el tiempo en pandemia le ha permitido trabajar en el disco que anhelaba producir. “Era un disco dedicándole todo el tiempo del mundo, cuidar los detalles y la calidad de cada uno de los arreglos, por ese lado muy bien. Hacer un disco es la forma que tengo de expresar mi forma de sentir”, dice sobre esta producción que recopila diez canciones.

“Después de mucho tiempo y de muchos años de carrera, te das cuenta de que mientras más raíces, más alas y cuánto más internacional quieres ser, más local tienes que ser. Es decir, yo no regreso a mi barrio porque nunca en realidad me fui de ahí, pero después de haber hecho presentaciones en sitios de mucho renombre, rimbombantes y regresar al barrio, al sitio donde empecé a tocar por primera vez y poder mostrar ahí mi nuevo trabajo, me parece un acto de poesía, de valentía poética”, sostiene el madrileño.

Sanz, quien tiene previsto actuar en Latinoamérica en abril entrante y retomar -en junio- su gira aplazada en España, asegura que “siempre es bueno llevarse bien con los recuerdos”. “Perdonar y olvidar determinadas cosas porque definitivamente no sirve de nada trasladar todo eso al presente y mucho menos al futuro. La nostalgia no es mala, lo realmente peligroso es la melancolía. Cuando te quedas anclado en la nostalgia y no puedes salir de esa sensación, entonces, yo creo que hay que hacerse amigo de los recuerdos, es muy importante saber de dónde venimos, qué somos y hacia dónde queremos viajar, pero eso sí, sin permitir que afecten a tu toma de decisiones importantes que tendrás que hacer a lo largo de tu vida, pero sobre todo en el presente que es el único tiempo real que existe”, comenta el artista sobre esta producción que lo llevó a recorrer Moratalaz, el distrito madrileño en el que creció y en el que hay ahora un puente que lleva el nombre de una de sus míticas canciones, Corazón partío.

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Ante la pregunta de quién y cómo es el Alejandro Sanz actual, el intérprete responde: “Eso es difícil decirlo porque la perspectiva es la mejor herramienta para ver a una persona con el paso del tiempo y esa todavía no la tengo. He cambiado en muchas cosas obviamente y eso salta a la vista, quiero decir que el paso del tiempo está ahí y te enseña muchas cosas también. Te enseña a relativizar algunas cosas, te enseña a darle importancia a otras que quizás antes no le dabas tanta importancia y ahora sí la tienen y sobre todo a conocer el valor de lo que haces y de lo que te importa. A mí, por ejemplo, en el caso del disco, tenía mucha necesidad de contar la emoción de la forma en la que lo he hecho toda mi vida. O sea, rebuscar un poco en mis recuerdos y en mi forma de cómo hacía yo los discos”. Sanz añade que esta pandemia le ha dado la oportunidad de sentarse y ‘perder’ todo el tiempo del mundo en hacer el disco que quería hacer, cuidando los detalles, hacer que todas las canciones tengan una sola voz y que todos los sonidos, tanto los analógicos como los digitales, formen una comunión y digan algo al final.

¿Se viene el retiro?

Con más de 25 millones de discos vendidos a nivel mundial y más de 20 Latin Grammy, Sanz tranquiliza a su fanaticada asegurando que alejarse de los escenarios no está en sus planes futuros, al menos no en los cercanos. “No está en mi pensamiento retirarme pronto, no sé ni pronto ni tarde, hay gente que se despide más que los circos, yo no me quiero ni despedir, mi vida es la música, me encanta subirme a los escenarios”, enfatiza.

Un artista real de letras honestas

Su disco, con canciones producidas por él, Alfonso Pérez y Javier Limón, con un trabajo de mezclas realizadas por Peter Walsh, lo ha catalogado también como un reflejo de su esencia. El aspecto visual está basado en ese concepto. Es el propio Alejandro quien se realiza los autorretratos que ilustran las portadas del disco.

“Es importante que lo que veas en el espejo sea un reflejo de lo que tú eres y no te intentes engañar. Si tú empiezas a engañarte frente al espejo, mal vamos, empiezas muy mal el día. Normalmente intento ser muy honesto conmigo, intento no engañarme a mí mismo, que aunque parezca una obviedad no lo es tanto y tendemos a engañarnos muchas veces y a contarnos lo que queremos oír, entonces es importante afrontar los retos que aparecen en tu vida y precisamente de eso habla un poco el disco, por eso hemos hecho tanto hincapié en lo del espejo, en el autorretrato, porque es una forma de demostrar que al final lo más importante de lo que vayas a contar sea un disco que realmente sea honesto y sea consecuente con lo que tú eres”.

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Con este disco “he pretendido ser más yo que nunca y no siempre se consigue esto en los discos, siempre los artistas decimos que el último disco es el más personal, pero yo creo que en este caso hemos estado muy cerca de esto. Hay que aceptar el paso del tiempo, si te haces enemigo del tiempo vas a perder”, comenta.

“El disco ha sido el resultado de una profunda reflexión y necesitaba que el nombre del disco no distraiga del contenido. El nombre del disco es un accesorio, un abalorio más y llegado a la conclusión de que hay que ser muy concreto en cómo se va a llamar. Le he puesto SANZ que representa la esencia de lo que se muestra ahí”, Alejandro Sanz.

El disco tiene 10 canciones, un número que define como mágico para un material discográfico, que se estrenan este 10 de diciembre. “Todas las canciones tienen una voz, me gusta que cuando terminen de escuchar el disco haya sido como un viaje de principio a fin. No te puedo decir cuál para mí es mi favorita pero obviamente era muy importante sacar como primera canción BIO, porque creo que es una declaración de intenciones completamente. Ni siquiera intento convencerte en un estribillito o de algo que te pueda emocionar o utilizar ningún truco sino contarte una cosa que te quería contar, que es cómo llegué a este punto. No te puedo decir que es mi canción favorita pero es una canción que me gusta”, expresa el artista.

En estas tres décadas de carrera, el intérprete de éxitos como Amiga mía, Viviendo deprisa, Mi Soledad y Yo y Los Dos cogidos de la mano asevera que durante este tiempo ha aprendido que la vida siempre puede sorprendernos.

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“Es increíble que después de 30 años, en este último año además de postpandemia, que me hayan ocurrido tantas cosas increíbles, de verdad no pensaba que pudiera. A lo largo de mi carrera, tengo que dar las gracias de que he sido bendecido con muchos reconocimientos, y al final, te das cuenta, que el más importante es el del público y que después de 30 años te reconozcan de esa manera es muy bonito. Han sido 30 años de muchísimo trabajo, recuerdo mis inicios y no parábamos. Es muy importante la ilusión. La ilusión y la pasión son los motores de la vida”, recalca.

“La música tiene una virtud y una ventaja y es que es inagotable , siempre puedes hacer cosas nuevas. Se lleva haciendo música con las mismas notas desde hace siglos y seguimos innovando en esto. Ahora tenía ganas de hacer este viaje regresivo y el próximo disco será otra cosa (...) lo que más me ha costado es ponerme a escribir de nuevo letras, creo que es lo que más me ha costado al principio, hasta que me pude reconectar, me puse a leer a mis escritores favoritos, desde los inicios y a partir de ahí me pude poner a escribir. Tú no sabes lo que es enfrentarse muchas veces, cuando ya tienes las melodías de una canción, a ponerle letra a esa canción. Enfrentarte al papel vacío sin nada del contenido, muchas veces con ansiedad, quizás eso fue lo que más me costó. Realmente me dediqué a investigar sobre determinadas melodías”, Alejandro Sanz.

Opinión de sus seguidoras

Brianna Ortega, club de fans Viviendo de Prisa (Guayaquil)

“Hay una conexión mágica, maravillosa, que la compartimos todos los fans de Alejandro. Cada vez que él saca un disco, por lo general, su primer o segundo sencillo siempre tiene una conexión especial con el momento que estamos viviendo en nuestras vidas y eso hace que su música se vuelva parte de nuestro diario vivir (...). Él ahora hace música para él, hace música que le gusta a él, ya no pensando en el público, sino para él, y la gente que lo sigue, sus fans, han disfrutado de la esencia de la música de Alejandro Sanz. A lo largo de estos 30 años de carrera sabemos reconocer su sello de composición en cada canción, no por nada le dieron una estrella en Hollywood, que reconoce su carrera, el cariño de la gente y tantos hitos musicales que él ha venido dando”, dice Ortega. Ella es miembro del club desde su época colegial, un total de 30 años junto al artista.

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Andrea Bohórquez, club de fans Viviendo de Prisa (Ibarra)

Me encanta Mares de miel, se siente tan propia de Ale. Creo que de alguna forma vuelve a su esencia y nos transporta a momentos lindos de nuestra vida. Siempre he notado en Alejandro Sanz que es muy detallista y perfeccionista con su trabajo y por tanto siempre resulta genial, experimenta siempre con varios ritmos y sonidos Y como fans siempre lo disfrutamos, nos mantiene conectados a todos los miembros de nuestro club”, señala Bohórquez.