Desde Guayaquil, Ecuador, la artista Valentina Albornoz ha ido construyendo una voz propia dentro de la nueva música ecuatoriana.

Bajo el nombre de Muy Valen, su proyecto comenzó como una exploración sencilla entre voz y guitarra durante la pandemia y hoy se presenta con banda completa, combinando influencias del pop punk y el indie alternativo en un sonido directo, íntimo y energético.

A sus 26 años Albornoz ha pasado por varios proyectos musicales antes de consolidar su carrera solista. Durante años formó parte de agrupaciones como Pan de Dulce y también tocó con artistas como Chloe Silva y La Máquina Camaleón. Esas experiencias, dice, fueron clave para entender cómo quería sonar y qué quería decir.

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Muy Valen, la voz guayaquileña que convierte la cotidianidad en indie pop crudo y honesto. Foto: Cortesía

“Me gusta mucho tocar en otros proyectos porque me encanta compartir ideas musicales con amigos”, cuenta. Pero sintió que necesitaba un espacio propio y “tenía algunas cosas que decir”.

La música, sin embargo, había estado presente mucho antes. Desde niña, Albornoz era la que cantaba en reuniones familiares y celebraciones. “Siempre he sido como el personaje de la familia que le ponen a cantar en Navidad”, recuerda. Ese entusiasmo empezó a tomar forma con los años: a los 16 comenzó a tocar en una banda llamada Tombó mientras aún estaba en el colegio, aunque en ese momento lo veía más como un pasatiempo que como una carrera posible.

Con el tiempo, su participación en distintos proyectos musicales la llevó a recorrer escenarios y festivales dentro del país, experiencia que terminó moldeando su forma de entender la música. “Creo que nunca pensé que podía vivir de esto”, admite. “Pero siempre estuve haciendo música”.

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Entre 2023 y 2025, su vida se movió entre Ecuador y Colombia. Durante ese periodo vivió en Bogotá, una ciudad que describe como un lugar de “caos musical” en el mejor sentido. Allí encontró nuevas escenas, músicos y espacios que terminaron influyendo en su proceso creativo.

Ese tiempo fuera del país también cambió su manera de enfrentar la música. Durante años había grabado canciones que no se animaba a publicar por miedo o perfeccionismo. A partir de 2023 comenzó a lanzar sus primeras canciones como solista, entre ellas Yo cuando, Minuto y Techo de menos.

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Ese mismo año llegó uno de los momentos más inesperados de su carrera: su participación en el Festival Estéreo Picnic junto con la banda Lolabúm, interpretando el tema Cerca de mí. Pero otro escenario terminaría siendo aún más significativo para su proyecto personal.

A finales de noviembre de 2025 se presentó en el Quito Fest tras ser seleccionada en la etapa de audiciones públicas, una modalidad implementada por primera vez por el festival. Para la artista, fue un punto de inflexión presentarse ante miles de personas con su propio proyecto. “Una cosa es ir de invitado con una banda y otra cosa es ir con mi proyecto y decir como ‘hola, esto soy yo’”, recuerda.

Mientras su propuesta sonora sigue evolucionando, pop, aunque con raíces en el indie y el punk, Albornoz se prepara para presentar su primer álbum, del cual además estrenó un avance más titulado Morir es caro.

El disco, coproducido junto con su amigo Daniel Sorzano y que lanzará tentativamente en el mes de mayo, llevará por título ¿Quién fue que inventó el Gmail? Más que responder a una temática única, explica, el álbum reúne ideas y pensamientos cotidianos que aparecen en sus canciones. “Son cosas que todos pensamos y nadie dice”, resume.

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Ese mismo espíritu atraviesa gran parte de sus letras: observaciones simples sobre la vida diaria, emociones contradictorias o reflexiones inesperadas que aparecen en medio de lo cotidiano. Aun cuando habla de temas complejos, su música mantiene un tono vibrante y colorido. (E)