La cantante y compositora ecuatoriana Luz Pinos atraviesa uno de los momentos más significativos de su carrera artística.
Tras su reciente participación en Sesiones en la City, el formato de conciertos acústicos creado por Radio City, la artista se encuentra en pleno camino hacia el lanzamiento de su tercer álbum.
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Recordando la invitación a este proyecto musical, comparte: “Vi cuando hicieron la sesión de Pamela Cortés y fue hermosa. Me encantó la idea, me encanta cantar en vivo y me encantan esos espacios donde estás cerquita de la gente porque se vuelve más íntimo. Fue el momento perfecto para cantar mis más recientes temas”.
Ese mismo sentimiento de cercanía e intimidad musical se traslada hacia el proyecto más importante en el que trabaja ahora: su próximo disco. Los sencillos Hierba mala y Un campito inauguran esta nueva etapa.
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“El álbum se llamará Casa nueva y sale en marzo del 2026. Es un proyecto muy latino, con muchos ritmos latinoamericanos y muy versátil. Hay una salsa, una bachata soft y canciones con influencia brasileña, afroecuatoriana y sonidos andinos, además de unas colaboraciones muy interesantes”.
Con emoción, explica el proyecto: “Es un disco muy personal. Es un disco que está sanándome mucho y creo que va a acompañar a mucha gente a pasar procesos de duelo y separación, pero también de mucha esperanza y alegría”.
Pinos afirma que el proceso creativo lo inició hace tres años: “Empecé a escribir estas canciones hace tres años cuando me mudé a mi casa nueva con mi esposo y mi hijo, pero es el disco que más rápido he hecho porque lo grabamos en tres semanas seguidas”. Dicha grabación se llevó a cabo en el estudio musical de Carlos Vives en Bogotá (Colombia) junto con el productor Andrés Leal.
Ella recuerda con especial cariño su vínculo con Vives. “¿Una amistad? Diría que sí, pero más que nada, hay mucha admiración de mi parte. Nos conocimos realmente en el escenario cuando canté con él en Guayaquil en 2024, pero yo ya lo había tratado mucho antes en una conferencia en Nueva York”.
Antes del lanzamiento del disco, se publicarán dos sencillos más. La portada aún está en proceso pero sus fanes serán parte del adelanto: “Tuve un listening party, que es una sesión donde se escucha el disco completo, con toda la gente que ha estado ahí conmigo, conté las historias detrás de cada canción y así entraron un poquito al mundo de Casa nueva”.
El proyecto dejó huellas personales profundas. “Mis papás vinieron a la grabación del álbum y eso fue muy emotivo para mí porque nunca habían podido. Me hacía mucha ilusión que vieran lo lejos que ha llegado mi música, fue hermosísimo”.
La artista además comenta que actualmente se encuentra “yendo y viniendo siempre” entre Estados Unidos y Ecuador, y escribe este momento de su vida como “un sacudón”, donde combinar la vida de artista con la maternidad y la presión de “hacer todo perfecto” se vuelve complejo.
Relaciona ese proceso con la esencia de su segundo disco, que, como ella señala, “habla mucho de la familia”.
Cuenta también que atraviesa una etapa de crecimiento personal marcada por aprender a soltar, a aceptar que hay cosas que no están en su control y a confiar más en la vida. Reconoce que debe priorizarse: “La única persona que tengo que cuidar para poder estar bien soy yo misma”. También admite que muchas veces intenta que las personas cambien porque cree que será mejor para todos, pero se ha dado cuenta de que eso es una postura egoísta, y que justamente ese aprendizaje atraviesa la creación del disco.
Su trayectoria continúa en ascenso.
Es una de las artistas femeninas ecuatorianas con más streams y oyentes mensuales en Spotify y fue la primera ecuatoriana embajadora del programa Equal Global de Spotify. Ha compartido escenario con figuras como Alejandro Sanz, Esteman, Rawayana y Simon Grossmann. (E)