Descomplicado y muy original, el cantante puertorriqueño Jon Z nos recibe para la entrevista por Zoom desde su carro. Se encontraba manejando, llevaba una pierna arriba, pues el vehículo es automático. Inmediatamente se le pregunta sobre su nuevo sencillo, La parranda.

“Yo quise darle un poquito de música alegre a la gente, un poco más de ánimo. Ya se está acabando esto, la gente se está vacunando, la gente no quiere estar en lo mismo”, dice Jon Z. Apunta que el tema que se estrenó el 20 de mayo “es más comercial” con el propósito de que le guste a más personas y la puedan disfrutar. Él se considera un artista más underground, “música de la calle”. El cantante tiene temas que apuntan más al trap como Si me gano un Grammy, Quédate sola o Después que te perdí.

La parranda es una versión especial del gran éxito El aventurero del artista colombiano Yeison Jiménez que contó con la producción musical de Duran De Coach, uno de los productores más destacados del género urbano. El videoclip de este lanzamiento se rodó en la ciudad de Medellín, bajo la dirección de Andrea Ceballos y la producción audiovisual de Codiscos Films.

Mientras fluía la conversación, de repente se detuvo; más bien fue el carro de al lado que aprovechó un semáforo en rojo para pedir un saludo y grabarlo en video. La espera y presenciar ello no fue nada incómodo, sí inesperado. Jon Z fue muy amable, no entendía los nombres que le lanzaban desde el otro vehículo, pero repreguntó hasta estar seguro.

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Pasó el momento y luego de un par de sonrisas, el cantante de 30 años que iba conduciendo por una de las calles de Puerto Rico porque se encontraba visitando a sus dos hijos, manifiesta que realmente nunca le habían pedido un saludo así para alguien desde el carro desde que inició su carrera en 2014. “Me quedé What the fuck (pensó), pero eso significa que vamos bien, mami”. Su acento es muy marcado, pero lo que le pone ‘sazón’ realmente es su personalidad.

“Yo soy real, fui criado en el monte, sin vecinos, bien jíbaro, con los pies descalzos y calzoncillo por la carretera”. Creció en Juncos, Puerto Rico.

Dentro de la música dice que le gusta de todo. Comenta que no solo hace o escucha música underground, pues cuenta que se crio con canciones cristianas y siguen siendo parte de su vida. En el brazo izquierdo tiene tatuada una parte del salmo 23 de la Biblia. Lo han juzgado, y confiesa: “Yo soy un artista bien controversial, soy muy criticado como soy aclamado”.

“Lo que transmito es bueno, es paz, alegría, no es violencia, nada de eso. Los que me critican son personas que tienen odio en su corazón. Hasta yo he tratado de crecer como ser humano y dejar de criticar mucho a la gente porque uno tiene que tener empatía con las demás personas, eso es lo que necesita el mundo”. Luego algo más cruzó por su mente y casi que como un mantra protector soltó: “Mala vibra, mala vibra, fuchi, fuchi”.

Ha colaborado con artistas como Enrique Iglesias, Yellow Claw, Farruko, Almighty, Arcángel, Ñengo Flow, Baby Rasta, Wisin y Yandel, Don Chezina, Myke Towers, Brytiago, entre otros. También ha hecho de productor para Farruko, Anuel AA, Arcángel, Ñengo Flow, Darkiel, Baby Rasta, y más.

Actualmente está preparando un “álbum de la madre”, como él lo dice para indicar la magnitud de calidad y nivel que tendrá. Será una compilación para que el público pueda bailar, sentirse libre y disfrutar. Al parecer, esa es la mayor motivación por este tiempo para Jon Z porque él también ya quiere salir, irse de fiesta sin preocupación de contraer COVID-19. Del nombre del álbum y el estreno no quiso dar detalles, sin embargo contó que será una sorpresa que llegará pronto. (E)