Lo único que pidieron las hermanas Ashley y Hanna Pérez, de Ha*Ash, es que vistan de jeans, botas o sombreros vaqueros. Y las miles de fanáticas que se dieron cita para el concierto del dúo, este sábado 1 de febrero, lo cumplieron.
Una marea de sombreros cafés, beis, negros, blancos, rojos y hasta rosado Barbie se concentró en el Estadio Modelo esta noche para alentar el espectáculo de Ha*Ash en el contexto de su gira más country, Haashville. El show además fue una celebración a sus raíces country y sus más de 20 años de carrera, interpretando los éxitos de su trayectoria.
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La presentación arrancó a las 20:45 con una proyección visual que resume la actual estética y estilo predominante en las artistas, el de la cultura campirana del sur de Estados Unidos, donde ellas nacieron. El dueto apareció finalmente en el escenario envueltas de flecos, jeans y las infaltables botas altas de vaquero. Y entonces la energía femenina se disparó cuando entonaron la primera canción, No te quiero nada.
Mientras cantaban temas como ¿De dónde sacas eso?, Lo que un hombre debería saber, Ojalá, Te dejo en libertad, Supongo que lo sabes, las hermanas fueron intercalando instrumentos, especialmente Hanna, quien domina la guitarra, el piano y la armónica. Ningún tema se dejó de corear, incluso por las niñas que fueron junto con sus madres, fanáticas de distintas generaciones.
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“Queremos que canten, bailen, se desahoguen, griten”, pidió Hanna. En tanto que Ashley recordó que su música es un espacio para “sentirse amados, libres, que todos esos corazones se desahoguen y se peguen al final. En Haashville somos una familia que amamos, que nos discriminamos, que no aceptamos perdedores ni aceptamos esos exes que nos tratan mal”.
Así se marcó la tónica del espectáculo: una noche para despojarse del despecho y desengaño de malos amores, pero sobre todo para sanar, sanar hasta lo que no duele. Por eso tampoco faltaron Eso no va a suceder, ¿Qué me faltó?, Sé Que Te Vas, No pasa nada, Ex de verdad.
El momento más tierno de la noche fue una breve interacción con el público. Las hermanas subieron a dos niñas, más una joven que estaba cumpliendo años y un chico. En medio de la emoción de los invitados, al borde de las lágrimas, el espontáneo sexteto entregó su mejor versión de 100 años. “¡Guayaquil, son el ejército de amor más grande!”, expresó Ashley.
En honor a los inicios de su carrera, que empezó actuando en rodeos, Ha*Ash presentó un inesperado show country con una versión remix de su clásico Odio amarte, que incluyó varios ‘yodeling’ y, por supuesto, una coreografía tradicional de este género. Ese homenaje a su origen como artistas se completó con la interpretación de Estés donde estés, el debut de su carrera.
En dos horas de velada, Ha*Ash también entregó otros himnos para hacer catarsis sentimental: Me entrego a ti, Amor a medias, Te Apuesto, A las 12 te olvidé, El Cielo Te Mandó para Mí, Casualidad, Mi salida contigo, Perdón, Perdón, entre otras. (E)