China avanzó en la carrera por los sistemas no tripulados con el vuelo inaugural del Changying-8 (CY-8), un dron de carga pesada que podría transformar la logística en zonas remotas e insulares.

Desarrollado por China North Industries Group Corporation Limited (Norinco), el aparato completó una prueba de 30 minutos en Zhengzhou, validando sistemas clave como el control de vuelo y la aviónica, según la cadena estatal CCTV.

El despegue requirió solo 280 metros de pista, reflejando su capacidad para operar en superficies cortas o improvisadas.

El CY-8, descrito como un “camión aéreo pesado no tripulado”, tiene un peso máximo de 7 toneladas y puede transportar hasta 3,5 toneladas. Mide 17 metros de largo, con una envergadura de 25 metros, y cuenta con una bodega de 18 m³ que permite carga y descarga en unos 15 minutos.

Diseñado para uso militar y civil, puede adaptarse a misiones como reabastecimiento, reconocimiento o comunicaciones. Su alcance supera los 3.000 km y puede operar en gran altitud y en pistas simples, lo que lo hace útil en regiones como el Tíbet o en islas.

Estas capacidades lo posicionan como una herramienta estratégica en escenarios como el Mar de China Meridional, donde la logística sin infraestructura fija resulta clave.

China, al igual que Estados Unidos, acelera el desarrollo de drones de carga pesada, en una competencia que apunta a redefinir las operaciones en terrenos extremos y conflictos futuros. (I)