Aunque los autos eléctricos siguen suponiendo una parte muy pequeña del parque móvil ecuatoriano, se están convirtiendo en una alternativa de compra clara frente a los vehículos de combustión interna, especialmente en grandes ciudades.

Alejandro Granja, subdirector Posventa Nissan, explica que en un vehículo eléctrico se excluye del mantenimiento todo lo que se refiere a un motor de combustión a gasolina o diésel, es decir, lubricantes, filtros, ABC de motor, aditivos, bandas, poleas, bujías, bomba de combustible y demás componentes relacionados.

“Esta disminución de rutinas de trabajo conlleva a que el vehículo requiera una revisión cada 10.000 km de las partes mecánicas como frenos, dirección, alineación y balanceo, neumáticos, cuerpo de engranaje que corresponde al funcionamiento de la transmisión, entre otros. Adicionalmente, cada 10.000 km se revisa toda la parte eléctrica y electrónica del vehículo para verificar el estado de sus componentes y performance de la batería de litio”.

El elemento principal de los vehículos eléctricos es la batería de litio, que en el caso de Nissan cuenta con una garantía de ocho años o 160.000 kilómetros. Para garantizar y ampliar su vida útil, Granja recomienda realizar los ciclos de carga y descarga completa, es decir, iniciar la carga cuando el porcentaje de la batería esté en 15% y completar la carga hasta el 100%.

Pedro Merizalde, ingeniero automotor, explica que existen algunas actividades de mantenimiento que se realizan tanto en vehículos a combustión como en los eléctricos, por ejemplo: el reemplazo de frenos, filo del aire acondicionado, reemplazo de pastillas de frenos, amortiguadores, entre otros. “El cambio de estos componentes se debe realizar de acuerdo con el desgaste y las características de conducción de cada usuario”.

Revisa las actividades de mantenimiento que necesita tu auto.