Su deceso fue repentino, un paro cardíaco fulminante fue la causa y la ciudad que lo vio despedirse del mundo fue Quito, en la tarde del 25 de julio, a sus casi 70 años. Vivía allí desde hace aproximadamente tres meses, cuenta Paulina Núñez del Arco, su sobrina. Entre lágrimas indica que Wolf “estaba muy alegre, estaba feliz porque su libro ya iba a salir por fin, la alcaldesa (Cynthia Viteri) había aceptado avalarlo. Quiso arreglar unos papeles e iba a volver en 10 días (a Guayaquil)”. Agrega que “estaba muy feliz, no sé qué pasó, un infarto se lo llevó”.

Wolf, ese es el nombre del libro histórico de moda que el diseñador planeaba publicar para octubre de este año. Un texto que recoge las huellas de la moda por la ciudad de Guayaquil, su influencia y más; explicado también a través de ilustraciones y fotografías. La pieza la realizó durante la pandemia y pronto vería la luz.

Toda su vida la dedicó a la moda, no solo alrededor de las costuras, sino a organizar eventos y dar cátedras también formó parte de su currículum.

“Para nosotros fue muy triste, conmovedor y desolador saber de esta noticia”, dice Marianella Valdez, amiga cercana y para algunos proyectos compañera de trabajo de Manuel Wolf. Cuenta que un día antes de su fallecimiento su hermana Veiky Valdez y ella conversaron por teléfono con el diseñador; él se encargó de la dirección de arte de la película histórica Camino a la libertad (que se encuentra en etapa de posproducción), trabajada por las hermanas Valdez.

“Tuvimos una conversación muy amena, nos despedimos entre risas y todo. Nos indicó que estaba en Quito. Manuel como siempre estaba con sus locuras y bromas, nos deseaba éxito y dijo que estaba en Quito haciendo una gestión muy buena también para la película”, cuenta Valdez.

El director de orquestas de origen ítalo-argentino Dante Anzolini se enteró del fallecimiento de Wolf la noche del domingo 24 de julio, unas horas después de que haya sucedido. “Casi me caigo, no lo podía creer, fue un shock tremendo, uno nunca lo espera”, dijo a este Diario. Lo conoció a Wolf cuando hizo los vestuarios para los personajes principales de la ópera La Boheme (2019), inmediatamente se quedó asombrado por su capacidad y conocimiento, así lo menciona. “Me quedé frío, era un hombre de muchísimo detalle y capacidad. Cuando vi su trabajo le dije a mucha gente: esto es de un nivel absolutamente internacional, esto podría ser presentado en cualquier lugar del planeta. Me complace muchísimo que este hombre esté aquí”, recuerda. Para La Traviata, el diseñador también colaboró. Anzolini lamenta su deceso, sostiene que es una “pérdida muy grande para la cultura de la ciudad”.

La diseñadora Patricia Klein, con quien inició la asociación de diseñadores en el año 2000, y también amiga cercana de Wolf, cuenta que siempre estaban en contacto. Rescata que era una persona visionaria y apasionada en todo lo que hacía, que era generoso profesionalmente porque “no tenía ninguna clase de celo y siempre estaba dispuesto a que los nuevos diseñadores sobresalgan”.

Los restos de Manuel Wolf están siendo trasladados de Quito a Guayaquil. Alrededor de las 16:00 se estima que arribarán y serán velados en la Junta de Beneficencia de Guayaquil, y el entierro será mañana. Su sobrina Paulina Núñez sostiene que él amaba a esta ciudad y que en algún momento, previendo la muerte, Wolf había pedido ser velado en ese lugar. El deseo de ella es que su tío sea “reconocido y honrado”. (I)