Los organizadores de los Globos de Oro, los galardones concedidos cada año por la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood, están en una posición difícil. A las muchas críticas que ha reunido por décadas se suman las recientes, que se centran en el pequeño número de personas que decide los premios, menos de 100 socios.

Netflix y Amazon no tardaron en pronunciarse. “Estamos cesando cualquier actividad con su organización hasta que se hagan cambios que tengan más sentido”, respondió el ejecutivo de Netflix Ted Sarandos.

La directora de Amazon Studios, Jennifer Salke, afirmó que el servicio de streaming también ha puesto en pausa su relación con la asociación. “Estamos esperando una resolución sincera y significativa antes de continuar”.

Artistas como Mark Ruffalo también se han pronunciado. A través de su publicista declaró que las reformas por las que recientemente votó la asociación son todavía “inadecuadas”.

La actriz Scarlett Johansson comunicó al portal EW que había enfrentado preguntas y comentarios sexistas de miembros de la asociación, que rayaban en el acoso sexual. “Es la razón por la que me rehusé por muchos años a participar en sus conferencias”.

¿Cuáles son esas reformas que no satisfacen a la industria del cine? Una investigación de febrero de este año del diario Los Angeles Times alega faltas de ética en forma de regalos costosos, y también racismo: entre los 86 periodistas internacionales que componen la asociación, no hay una sola persona negra.

La organización se compromete a contratar un consultor independiente, experto en diversidad organizacional, equidad e inclusión, y educarse en temas de racismo, sexismo y otros tipos de discriminación, así como aumentar su membresía en un 50% en los próximos 18 meses. Los miembros tendrán prohibido aceptar artículos promocionales de estudios de cine y televisión.

A la asociación se le pide develar el proceso de admisión, hasta ahora secreto, y sus estrictas reglas, así como hacer pública su lista de membresía. También aceptar a periodistas extranjeros de todo el territorio de Estados Unidos, no solo de California.

Las medidas no parecen suficientes. Un grupo de publicistas representantes de muchas de las mayores estrellas de Hollywood presentó una carta abierta el pasado marzo, bloqueando todo acceso a sus clientes hasta que las reformas fueran completas, en vista de que el proceso para la premiación de 2022 se acerca.