De forma casi secreta, Netflix lanzó la semana pasada un documental sobre la vida del legendario piloto de carreras Michael Schumacher. El piloto alemán ganó siete títulos mundiales y dominó la Fórmula 1 durante muchos años, especialmente con Ferrari. Su última carrera de Fórmula 1 la disputó en 2012. A finales de 2013, se accidentó de gravedad mientras practicaba esquí y sufrió un traumatismo cerebral del que no se ha podido recuperar hasta el día de hoy.

Desde entonces, su familia y sus allegados han mantenido reserva sobre su estado de salud. Pero este nuevo documental lo trae nuevamente a la memoria de todos aquellos que casi lo han olvidado. Según los realizadores, el documental no intenta explicar ni justificar nada, y tampoco es sensacionalista. “Schumacher” cuenta la historia de un niño de la región alemana de Renania que un día quiso ser un gran piloto de carreras, y lo logró.

Talento natural

A los cuatro años, Michael Schumacher se subió por primera vez a un kart, al que su padre equipó con un motor. Esto fascinó al pequeño Michael, que prácticamente creció en la pista de karting de la ciudad de Kerpen. Era bastante competitivo, tenía un estilo de conducción inconfundible, por lo que no permaneció oculto para los cazatalentos. El joven Michael nunca hubiera pensado que llegaría a participar en el círculo de la Fórmula 1, porque eso solo era posible con mucho dinero. Pero los patrocinadores, que creyeron en el talento del joven piloto y lo llevaron a categorías de carreras cada vez más altas, se encargaron de ello.

En 1991, finalmente condujo su primera carrera Fórmula 1 en Spa, Bélgica. Quedó séptimo en la clasificación, pero demostró su idoneidad en la máxima categoría y confirmó que no temía a los grandes pilotos de carreras, como Ayrton Senna y Nelson Piquet. El carácter del joven, natural y seguro de sí mismo, fascinó a todos, incluso a las estrellas consagradas.

Un joven contra hombres experimentados

Benetton fue la primera marca que fichó a Schumacher. Ganó su primera Fórmula 1 en 1992 y su primer título mundial en 1994. Nunca antes un piloto había sido tan joven, tan irreverente y tan competitivo. Ayrton Senna, hasta entonces considerado una leyenda absoluta en el automovilismo, tuvo un accidente mortal en una carrera de esa temporada, y Schumacher logró ubicarse como el número 1.

Además del ascenso casi meteórico de Michael Schumacher, el documental muestra momentos controversiales: su estilo de intransigente de manejo no estaba exento de peligro, incluso para sus oponentes. Los contratiempos tampoco faltaron, como la larga y dura lucha de Schumacher en Ferrari, que duró cinco años hasta que finalmente llevó al equipo italiano a la cima mundial, por cinco años seguidos.

Para la documentación fueron entrevistados muchos de sus compañeros, incluidos sus rivales Mika Häkkinen, David Coulthard y Damon Hill. Otras leyendas de la Fórmula 1 también dieron su opinión sobre Schumacher, como Bernie Ecclestone, Flavio Briatore, Ross Brawn y muchos más.

La unión de la familia Schumacher

Pero las historias más personales las cuentan los familiares. Su esposa Corinna, su padre Rolf, su hermano Ralf, su hijo Mick y su hija Gina. Ellos han estado tratando de aceptar el hecho de que Michael Schumacher probablemente nunca se vuelva a recuperar del trágico accidente. Está con ellos, según su esposa, pero de forma distinta. “Todavía me demuestra cada día lo fuerte que es”, dice Corinna Schumacher. Su hijo Mick, que también compite en la Fórmula 1 desde este año, daría cualquier cosa por volver a hablar con su padre sobre el automovilismo.

Eso es todo lo que revela la película. Los miembros de la familia quiere que se los deje en paz, Michael solía proteger a todos y ahora su familia lo protege a él. En el documental se muestran imágenes y fotos privadas, pero este termina con el accidente de esquí en Méribel, en los Alpes franceses. (I)