Son genuinas. No hay poses. Hablar con ellas permite reconocer, además, gestos, rasgos y características que sus hijos heredaron. Son fuertes, porque pese a las adversidades, se nota en ambas una sonrisa que contagia. Narcisa Ríos o ‘Nachita’ y María Elena López o ‘señora Caramelo’, como las llaman cariñosamente, son las madres de Efraín Ruales (+) y Alejandra Jaramillo, los presentadores ecuatorianos que compartieron su amor con sus respectivas familias y que hicieron que ese sentimiento se multiplique, fortalezca y se mantenga en el tiempo y contra toda distancia.

Con intervenciones esporádicas en el contenido que Efraín y Alejandra compartían inicialmente en redes, sus apariciones fueron incrementando. Antes, los reflectores se enfocaban en su entorno inmediato, ahora son ellas las protagonistas y las que a través de los videos que postean en sus redes han generado su propia audiencia.

Desde Miami (Estados Unidos), este Diario se conectó con las ‘nuevas influencers’, quienes han terminado la primera temporada de una serie de entrevistas con personajes ecuatorianos a quienes abordan con su particular estilo. María Elena, con 57 años y natural de San Vicente (Manabí), y Nachita, con 63 y originaria de Guayaquil, nos abren su corazón en este entretenido diálogo.

Aunque sabemos que se conocieron a través de sus hijos, ¿cuándo surgió la idea de crear contenido?

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Nachita: Como nos conocimos creo que todo el mundo lo sabe, pero la verdad es que ese punto de unión que tuvimos, mira a dónde nos ha llevado y ¿cómo nació esto de los videos?, créeme que ni yo misma lo sé, yo comencé hace algún tiempo atrás, mi Efra fue el que me llevó a este mundo y créeme que no me gustaba para nada, pero luego como que me fui acoplando. Y pasa que después de un tiempo pasó un proceso medio turbio como todos lo supimos y más nuestra familia y familia de Ale lo sintieron y vivimos y luego de todo eso, ¿qué hacer? Bueno, aprovechando de ese amor, que a través de nuestros hijos nos tienen a nosotras, porque los famosos son nuestros hijos, nosotras estábamos atrasito y un día como mi amiga baila, baila y baila, le digo: por qué no hacemos un bailecito por ahí y ella que es muy acolitadora me dice que no hay problema. Yo creo que hay que estar pensando bien cuando se va a presentar algo público, pero antes de eso le digo: si aparecemos bailando como locas nos van a decir y ‘qué les pasa’, entonces había que hacer una pequeña introducción.

Le dije también: vamos a hacer una introducción, como son nuestros temas de entrevistas que hemos hecho con personas que muy amablemente nos han acogido, son entrevistas ligeras, triviales, con cosas sencillas. Así comenzamos con una conversación entre las dos y después el baile y nuestra sorpresa fue lo que pasó. Todas las personas que han colaborado con nosotras han sido muy lindas y nos hemos acercado a pedirlas y nos han acolitado.

María Elena: ¿Qué pasó? que a la gente le encantó y nos empezaron a pedir más.

¿Cómo seleccionan a los invitados para las entrevistas que graban en Pulpor (productora que creó Efraín)?

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Nachita: Ese fue otro de los puntos de apoyo, que mi Efra ya había instalado su productora y teníamos ahí los equipos y personas que nos pueden editar, lo que hacemos, porque tú bien sabes en videos se pueden decir algunas cositas por ahí (ríe) y nuestros temas son sin guion y sin libreto. Hemos tenido a Dios gracias a que nadie se ha negado a nuestras entrevistas. Tal es así que terminamos esta semana nuestra primera temporada.

María Elena: Las entrevistas salen de lo que nazca en ese momento del corazón (...) El primer grupo, de todas las personas que invitamos, tenían amistad con los chicos, la mayoría. Erika, María Teresa, todos los que invitamos, entonces ellos fueron los primeros que se nos vinieron a la mente y así fue y como son chicos talentosos, conocidos y queridos. En mente tenemos, como todo está fluyendo, pueda que se dé, queremos invitar a emprendedoras.

Nachita: Emprendedoras, amas de casa, personas sencillas como nosotros hemos sido. Hemos dejado profesiones, hemos dejado cualquier otra actividad para dedicarnos a nuestros hijos, a nuestro hogar, no porque nos faltara capacidad sino que fue una entrega total, por decisión propia dejamos todo lo que queríamos hacer porque los fruto que después se ve cuando uno ha criado a sus hijos y se ha entregado tanto a su familia son fabulosos y dan una satisfacción tremenda.

Hasta el momento han presentado alrededor de ocho entrevistas. “Somos así, no planificamos mucho, todo fluye, nada de maquillaje, ahí le damos con lo que va saliendo”, agrega Nachita, emocionada de compartir este proyecto con su amiga María Elena.

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¿En la próxima temporada las veremos con más bailes o entrevistados?

Nachita y María Elena: En ambas, ambas.

¿Van a cantar también?

(Responden al unísono) Nooooooooooooo.

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María Elena: No, ahí sí que no nos van a ver. Ahí sí que perdemos todo lo ganado.

Nachita: Lo único que sé cantar son Los pollitos o Amore mío solo mío que es la única manera que mi nieto me esté recordando.

¿Tienen jefe en este espacio de entrevistas? ¿Cómo se manejan?

María Elena: La verdad es que somos nuestras propias jefas.

Nachita: sí, la verdad es que nos quieren decir cómo hacer, pero nosotras decimos no no no, así estamos funcionando bien. Bueno, a veces sí escuchamos consejos, tampoco hacemos oídos sordos.

¿Con qué frecuencia publican nuevo contenido de entrevistas?

María Elena: Lo hacemos de forma semanal, uno cada semana.

Nachita: No tenemos día específico, tenemos que acoplarnos a las personas que nos hemos acercado para ver qué día y hora pueden, y siempre tratando de hacer introducciones de diferentes formas, no solo en una mesa o solo afuera, tiene que ser algo divertido porque esa también es nuestra función, hacer algo divertido, que a la gente, y en medio de este tiempo que hemos pasado de todo, siquiera arranquemos sonrisas, ese también es uno de los principales afanes de estos videítos.

En los videos también las vemos actuando, ¿recibieron clases o sus instructores personales están en casa? ¿Alejandra las ha guiado?

María Elena: Nadie, es innato, tanto en ella como en mí (ríe).

Nachita: A mí sí, yo al principio sí porque cuando hacía videos con mi hijo, con mi Efra, me decía: ‘no mami, no’. Y yo quería hacerlo al natural, y él me mandaba a repetir unas palabras y yo no me aprendía y entonces me decía: ‘ya mami, solo vas a decir dos palabras’ y yo: gracias mijo, dos palabras sí me aprendo. Y me decía: ‘vas a poner cara de asombro, de tristeza’ y ya el resto todo fluyó como está fluyendo ahora con mi amiga más todavía.

María Elena: ¿Si la ves lo divina que es? Parece que la conocieras de toda la vida y a mí me pasó exactamente eso. La conocí en el set de televisión de En contacto, nos invitaron, no me acuerdo ni qué fecha fue, nos conocimos, nos presentaron los chicos y fue como si nos conocíamos de toda la vida. Empezamos conversa, conversa, conversa y conversa y no parábamos de conversar, nos reíamos y conversábamos como si nos hubiéramos conocido de toda la vida.

Nachita: Y desde allí estamos juntas.

¿Hace cuánto tiempo nació la amistad entre ustedes?

Nachita: Hace tres años, pero parece toda la vida, parecemos siamesas.

María Elena: Sí, es superintensa.

Durante este tiempo de amistad, ¿qué han aprendido la una de la otra?

Nachita: Yo de María Elena muchas cosas, su tranquilidad, su forma de ver las cosas, no se hace problema de nada, qué persona tan fabulosa en ese aspecto. Le digo Mari hagamos esto y ella: ‘ya, hagamos’. Le digo: pero tenemos que ir a tal lado. ‘No importa, lo hacemos’, me dice. Es ese espíritu de compañerismo ideal para hacer lo que estamos haciendo.

María Elena: Yo, que es superamiga, es tan amiga que si no le doy las primicias se resiente. Cuando a ella le pasa algo nuevo me llama enseguidita, mira tal cosa, tal cosa.

Nachita: Me encantan esas primicias a su manera, porque sí vieron un video que le pasó. No me había pasado a mí primero, le pasó a su baby primero y luego yo supe por las redes y le digo: por qué no supe yo esa primicia que sabías todo de Piqué. (María Elena ríe mientras escucha).

¿Y ya la perdonó a Ale?

María Elena: No, no, no, no ahora no y peor que me sigue haciendo, no, no. Aunque ya la molesta a la Nachi también. Ya me da miedo contestarle videollamada, cuando ella se está acercando a mí tengo que ver si en la mano no trae el celular, me quiere presentar en pijamas, es terrible esa chica, tengo que estar con cuidado, la verdad.

Nachita: Ya me está imitando a mí también como hablo, porque yo no sé como hablo, a veces hablo (con acento) serrano, a veces hablo costeño, pero al fin y al cabo me entienden porque yo no soy ni de aquí ni de allá.

¿Cómo logra usted salvarse de las bromas en video y cámaras indiscretas de Ale en las redes?

Nachita: No sé, todavía a mí no me hace nada. La otra vez, algo me estaba queriendo grabar ella y le dije: ay, Ale, subes eso!!! Y es que yo también tengo unos videítos que yo también le hago. Entonces le dije: tú subes eso y yo te subo esto y me dice: ‘no Nachi, es de bromita, es bromita’, así le tengo.

María Elena: Tenemos que amenazarla para que no suba ciertas cosas (ríe).

¿Han pensando en algún momento tener un programa de variedades en alguna plataforma digital?

Nachita: Eso sí nos gustaría porque parece divertido y como tú dices fluye, entonces, pero hablar de temas, de temas que ayuden en diferentes aspectos que creo que a mucha gente le falta en esta época en que todos se ha venido y yo pienso que sí, con el tiempo Dios permita, porque una cosa son los proyectos de uno y otra cosa los proyectos del de arriba.

María Elena: Imagínate si en la primera temporada logramos arrancar una sonrisa a alguien, entonces en una segunda temporada ya dar un mensaje, apoyar a una madre empresaria en sus distintos emprendimientos.

¿Cuándo le perdieron miedo a la cámara?

Nachita: No es miedo si no la responsabilidad que uno tiene cuando está frente a una cámara porque tú no sabes la huella que puedes dejar a través de esa cámara y tienes mucho cuidado con lo que dices y cómo transmites tus pensamientos y tus ideas, eso es lo único.

María Elena: Claro, ese es el único miedo, porque todo ha sido tan informal, que ha sido desde la casa, tomándonos un cafecito. Lo máximo que hemos llegado es a Pulpor, que ya te intimida un poco más, la cámara, las luces, pero desde la casa como que todo es más relajado.

Nachita: Mira que las personas que hemos entrevistado son famosas y en verdad que se la saben todo frente a las cámaras y también se dejan llevar por nosotras, ellos se adaptan a nuestra conversación.

Para cumplir sueños no hay tiempo límite, ¿cómo han afrontado el respaldo que han obtenido de sus seguidores en sus redes ahora como influencers?

María Elena: Pedimos ayuda todavía.

Nachita: Sí, pedimos ayuda, por mí, si yo supiera manejar eso (redes) estuviera invadiendo con fotitos, con videos. No sabes cómo yo estoy con mi celular, pero me han pasado unas cosas tremendas y he salido pidiendo ayuda para que me borren. Mira, yo tenía una forma diferente de vida, totalmente diferente a la que ahora estoy haciendo, pero ahí está lo importante que es la capacidad de adaptación a nuevas formas de vida y eso es solo con ayuda de mucha fe, de mucho amor y siempre inculcando que hay que tener, como siempre he dicho: a dónde vamos, en dónde estamos y de vez en cuando atrás, pero siempre recordando los buenos momentos de atrás, entonces pues tenemos que seguir la vida, tenemos que seguir.

¿Abuelas e influencers?

María Elena: Estamos en otra etapa de nuestras vidas, mi hija mayor me molesta y me dice: ‘¿por qué no serás una abuela normal que te quedas con mis hijos y les das sopita? Qué andas haciendo grabando, bailando’, me dice, eres una abuela demasiado moderna, me dice: ‘por qué no eres una abuelita que anda tejiendo con unos anteojos redondos’. Yo grabé el video solita y le digo a Ale: mira Ale, lo quiero subir y me pregunta: ¿estás segura?, le dije que sí y me contesta: ok, retémosla a la Nachi y lo subimos enseguida.

Nachita: Ella es la abuelita que se para de cabeza y encima a mi edad me viene a retar y yo estaba recién despertándome y me dice mira en Instagram en lo que te etiqueté y en dos horas ya estaba yo también subiéndome y sin que sepa nadie porque si mi Pablito hubiera sabido ya hubiera estado diciéndome: ‘mami, no vayas a hacer eso que después te vas a romper los huesos y tendremos que llevarte a la clínica’. Hubieran puesto un no, y esos no paraliza a la gente, no puedes, pero si uno lo hace porque yo quiero, yo puedo y lo hago.

Desde su experiencia, ¿qué le dirían a otras mujeres y madres que se han dejado convencer por las opiniones del resto sobre el uso de redes sociales?

María Elena: Que si lo quieren hacer lo hagan, con ayuda o sin ayuda, preguntando cómo se sube, qué tengo que hacer o al vecinito, que lo hagan sin miedo.

Nachita: Muchas mujeres hemos pasado diferentes etapas, ya hemos criado a nuestros hijos pequeños, adolescentes, ya se nos han casado, estamos solas o muchas con sus parejas, háganlo, hagan un videíto de baile, de algo, créanme que les va a alegrar, a uno le alegra y les va a alegrar a los otros, porque esa energía se siente, la buena energía que a uno le llega. Créanme que he tenido unas experiencias divinas que digo woow, Dios mío.

María Elena: Es que de verdad te pasan cosas que uno en su vida imaginó. Íbamos caminando en Nueva York y una persona me dice: ‘señora Caramelo, yo me quedé como loca, saliendo de un restaurante ecuatoriano y me piden una foto’, ahí sí me quedé como loca porque me cogió un ataque de risa porque la famosa es Ale, pero me reconocieron, imagínate y a la Nachi le pasó exactamente lo mismo igual aquí en Miami, y la reconocieron.

Nachita: No solo aquí, allá en Ecuador, y agradecemos a ese público tan amoroso y cariñoso que nos respalda. (E)