El próximo 1 de julio, Diana de Gales, madre de los príncipes Guillermo y Enrique, cumpliría 60 años de edad y, para celebrarlo, sus hijos develarán una estatua en su memoria. Sin embargo, los hermanos han insistido en ofrecer discursos separados, según informó Page Six.

Esta decisión contrasta con la última vez en que ambos hablaron sobre su madre, fallecida en un accidente de tránsito el 31 de agosto de 1997, y compartieron recuerdos y fotografías nunca antes vistas para el aniversario 20 de su muerte, en 2017.

Entonces, Guillermo y Enrique grabaron juntos el documental de 90 minutos titulado Diana, our mother: Her life and legacy (Diana, nuestra madre: su vida y legado). “Parte de la razón por la que Enrique y yo queremos hacer esto es porque sentimos que se lo debemos a ella. Creo que una de las razones es sentir que la decepcionamos cuando éramos más jóvenes. No pudimos protegerla”, dijo entonces el duque de Cambridge, segundo en la línea de sucesión al trono de la reina Isabel II.

Los hermanos se reencontraron en Londres el pasado mes de abril y caminaron juntos en el cortejo fúnebre para despedir a su abuelo, el príncipe Felipe. Foto: AFP

No obstante, esta vez no compartirán su aparición para el siguiente evento en memoria de su madre, previsto para julio de este año. Esto, luego de que Enrique decidiera tomar distancia de la familia real británica y mudarse a Estados Unidos junto a su esposa, la actriz Meghan Markle, y su hijo, Archie. Además de haber ofrecido una entrevista a Oprah en la que se comentaron los problemas y desacuerdos con las decisiones de algunos miembros de la realeza.

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“Los hermanos estarán físicamente juntos para la ceremonia, pero quieren hacer sus propios comentarios personales“, confirmó una fuente a The Sun. “Habríamos pensado que optarían por una declaración y un discurso conjuntos, pero ese no es el caso. Cada uno ha insistido en preparar el suyo“. (I)