La actriz suiza Úrsula Andress cumple hoy 90 años en medio de un sinsabor, la denuncia por malversación de fondos que ha tenido que poner en contra de una persona de su confianza, su exrepresentante Eric Freymond, quien supuestamente la perjudicó con 21 millones de euros.

“Todavía estoy en estado de shock”, ha dicho a los medios de su país, explicando el caso de Freymond, quién administró el patrimonio de la actriz desde 2017 hasta 2025. Aseguró que fue premeditado, que se aprovecharon de ella por su edad y su confianza.

Freymond ya no está para responder, porque se quitó la vida el 23 de julio de 2025, a los 67 años, después de un interrogatorio como sospechoso de malversar la fortuna del heredero de Hermès, Nicolas Puech, para quien también trabajó.

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La actriz aseguró que toda su vida trabajó y ahorró, “como todos los suizos”, y que esperaba parar sus últimos años feliz y en paz. “Y ahora sucede esto. ¡Me han estafado de una forma repugnante!“.

Fue en 2024 que Freymond transfirió los bienes de Andress de un banco a otro sin su consentimiento. Un notario supuestamente utilizó el dinero para comprar obras de arte en nombre de la actriz, pero sin decirle nada a ella. Y las pinturas están ahora a nombre de Caroline Freymond, viuda de Eric.

El proceso judicial está en curso.

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Andress apareció en la primera película de James Bond, Dr. No, en 1962, encarnando al personaje de Honey Rider, cuando tenía 26 años. Aunque no era la única actriz del reparto, su memorable apariencia como una buceadora jamaiquina, bronceada vestida con un bikini blanco, se volvió memorable y, según ella, ese fue el secreto de su éxito: ganó un Globo de Oro gracias a ese papel. (I)