Por Rashel Goyes, para EL UNIVERSO

“Cuando nos sentamos a hacer el proyecto, solamente éramos amigos creando un juego”, narra Daniel Pesina, cocreador de la franquicia de videojuegos Mortal Kombat. El juego de peleas, originario de 1992, fue producto de un equipo con diferentes habilidades; la de Pesina era su conocimiento en las artes marciales.

Pesina es invitado especial de la edición del 4 y 5 de diciembre de la Comic Con Ecuador, evento que cuenta con el apoyo económico de la Empresa Pública Municipal de Turismo, y se encuentra en el Centro de Convenciones de Guayaquil recibiendo a los fanáticos del videojuego con sus famosos movimientos de artes marciales.

“En ese tiempo no había Photoshop ni Motion Capture, y nosotros queríamos que el juego sea como un video. Teníamos una visión, mas, nunca logramos hacerla porque no había ni el dinero ni la tecnología. Nos tomó mucho tiempo en lograrlo, de 50 a 60 veces hasta que pudimos. Fue un proceso difícil”, comenta el estadounidense.

Pesina, quien interpretó en su época a clásicos personajes como Johnny Cage, menciona que la inspiración de crear algo parecido a Mortal Kombat nace desde que él era pequeño y rentaba cómics en su tiempo libre. Lo que ha hecho prosperar al videojuego en el que aportó creando varios movimientos son los fanáticos, recalca.

“Ya conocen la historia (…) yo creo que muchas veces se puede escuchar por las redes sociales lo que los fanáticos quieren y a partir de ahí crecer con nuevas ideas”.

En cuanto a las actualizaciones del videojuego, el cocreador recuerda que al principio solo tenían nueve meses para desarrollarlas, ahora se están tomando casi dos años. “Hay más dinero. Por ejemplo, el primer juego lo hicimos con la cámara del papá de John Tobias, creador de Mortal Kombat. No usamos cámara profesional ni de estudio. Ahora sí existe una tecnología más avanzada, es muy diferente”.

Pesina, quien recién cumplió 62 años, advierte que la trama del juego está cambiando y que los villanos empiezan a contar su propia historia, haciendo cuestionar a los fanáticos si en realidad son malos. “Serían pocos los villanos que son malos a propósito, hay otros quienes se volvieron así por distintas circunstancias”.

El verdadero enemigo del juego es el dinero, detalla Pesina, porque “las cosas cambian por dinero y no por hacerlas desde el corazón”. (E)