El Gobierno de Estados Unidos presentó una acción de decomiso civil, alegando que una estatua de la antigua Roma, importada a Los Ángeles por la celebridad y estrella de reality show Kim Kardashian, fue introducida al país de manera ilegal.

El decomiso civil en los Estados Unidos es un proceso en el que las autoridades pueden incautar los artículos que se sospecha son parte de un acto delictivo, sin acusar necesariamente a los propietarios de irregularidades.

Los documentos, presentados en abril, afirman que el cargamento de cinco toneladas de peso y valorado en $750.000 llegó a suelo estadounidense en 2016, y fue decomisado por el departamento de Protección de Aduanas y Fronteras, bajo sospechas de que su ingreso violaba el Acta de Implementación de la Propiedad Cultural. Llevaba el nombre y la dirección de Kim Kardashian.

La aplicación para móviles de Kim Kardashian creada por Glu Mobile. Foto: Shutterstock

El acta estipula que el material arqueológico que se origina en Italia y que representa los periodos preclásico, clásico e imperial de Roma no puede ser importado a Estados Unidos sin la debida documentación.

Un análisis de la escultura en 2018, conducida por un arqueólogo del Ministerio de Patrimonio Cultural de Italia, determinó que el objeto fue “saqueado, contrabandeado y exportado ilegalmente desde Italia”. Y los Carabinieri de Protección del Patrimonio Cultural de Italia han pedido que sea devuelto a su tierra.

Curiosamente, hizo notar Christi Carras, de Los Ángeles Times, la acusada en el caso no es Kardashian, sino la estatua, que está actualmente en custodia, mientras la corte determina su suerte. Su descripción dice: “Fragmento de la Atenea Samia de Mirón, piedra caliza, Roma, siglo I-II d. C.”, y como añadió hilarantemente Carras, es incapaz de comentar sobre su situación, al ser la parte inferior de una figura humana.

El paquete decía que contenía “40 piezas antiguas y modernas para muebles y decoraciones”. Kardashian lo compró de uno de sus diseñadores de interiores favorito, Axel Vervoordt, cuya oficina ahora asegura que la estatua no provino de Italia (la factura dice lo contrario). (E)