La artista plástica colombiana Beatriz González, una de las figuras más influyentes del arte contemporáneo en América Latina, falleció este viernes 9 de enero a los 93 años. Su muerte fue confirmada por el Museo de Arte Moderno de Medellín (MAMM), institución de la que fue fundadora y pieza clave en su consolidación.
“Lamentamos profundamente el fallecimiento de la maestra Beatriz González (1932–2026), una de las fundadoras del MAMM (Museo de Arte Moderno de Medellín) y figura central en la construcción de la modernidad crítica en América Latina”, señaló el Museo en un mensaje difundido en la red social X.
Lamentamos profundamente el fallecimiento de la maestra Beatriz González (1932 – 2026), una de las fundadoras del MAMM y figura central en la construcción de la modernidad crítica en América Latina.
— Museo de Arte Moderno de Medellín (@MAMMedellin) January 9, 2026
Beatriz fue parte del grupo de intelectuales, artistas, gestores y empresarios… pic.twitter.com/fhLjLdDK25
Uno de los proyectos más recordados de González es la intervención realizada en 2009 en los cuatro columbarios del Cementerio Central de Bogotá, donde transformó 8.957 nichos al enmarcar en cada uno ocho siluetas de soldados y campesinos cargueros de muertos. La obra buscó resignificar un espacio que se encontraba al borde del abandono, convirtiéndolo en un lugar de duelo colectivo.
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Inspirada en imágenes que documentaban la violencia en distintas regiones del país, la artista concibió este sitio como un espacio para acompañar el dolor de las familias que nunca pudieron recuperar los cuerpos de sus seres queridos desaparecidos en el conflicto. En 2021, González explicó su motivación: “Los desaparecidos no tienen nombre, no tienen sitio, entonces yo pienso que darles un sitio de duelo a los desaparecidos es realmente una faena y estoy convencida de que eso va a darle una tranquilidad espiritual donde estén”.
Aunque en 2005 fueron retirados los últimos restos que permanecían en los columbarios, la artista propuso conservar el lugar como memoria de las miles de auras que allí reposaron. Con su intervención, buscó “capturar” y “sellar” esas presencias mediante lápidas que repiten una y otra vez las figuras de los cargueros.
El MAMM resaltó que González integró el grupo de intelectuales, artistas, gestores y empresarios que en 1978 impulsó la creación del museo, convencidos de que Medellín necesitaba un espacio para el pensamiento disruptivo. Según la institución, durante más de seis décadas la artista consolidó una obra entendida como un ejercicio de historia política, desde su triunfo en el Salón Nacional de Artistas de 1965 con Los suicidas del Sisga hasta su intervención monumental Auras anónimas, de 2009.
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La trayectoria de González también alcanzó escenarios internacionales. Su obra fue exhibida en la Documenta de Kassel, el Museo Nacional Británico de Arte Moderno, el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA), el Museo Reina Sofía y la Pinacoteca de São Paulo. (I)

























