En mayo del 2025, la actriz canadiense Evangeline Lilly estaba de paseo en Hawai, cuando de forma inesperada se desmayó, aterrizando en una roca que le hizo sufrir una concusión y le cortó el rostro. Aunque esa herida ya se curó, el accidente le dejó una grave secuela: daño cerebral que le provoca deterioro cognitivo.


