El domingo 2 de marzo la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas se enfrenta al desafío de entregar los premios Oscar sin que estos sean opacados por el creciente escándalo de una de las nominadas a mejor actriz (Karla Sofía Gascón), y figura principal de una de las candidatas a mejor película (Emilia Pérez).

Algunos de los miembros de la Academia confesaron de forma anónima a la revista Variety sus posturas. Uno dijo que a pesar de las disculpas y alegatos de Gascón, ha decidido dejarla de lado a ella y al filme que la llevó a la fama.

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“Casi siento pena por ella al principio, pero ahora estoy en modo: ‘Allá ella’”, dijo un votante.

Otro de los expertos minimizó la controversia, diciendo que no cree que afectará en nada. “Yo juzgo la película por sus méritos. No puedo juzgar lo que otros hacen fuera de ella”.

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Un tercero predijo, en cambio, que habrán repercusiones, y lamentó que vayan a recaer sobre la otra estrella de Emilia Pérez, Zoe Saldaña. “Creo que va a tener un efecto enorme. Dejó un mal sabor de boca a la gente”, sostuvo. “Las personas tienen derecho a tener sus opiniones, pero no quiero vivir en un mundo donde se premie y destaque a un racista prejucioso. Iba a votar por ella porque de verdad pensé que era extraordinaria, ¿pero cómo podría ahora? Espero que no afecte a Zoe", añadió. “No debería afectarla. No creo que la gente sea tan tonta”.

¿Qué pasaría si Gascón decide ir a la ceremonia? Netflix no se ha pronunciado sobre si traerá a la actriz a Los Ángeles para la gala. Como nominada, está invitada a la ceremonia, pero hay preocupación de que su presencia sea una lluvia en el desfile de los otros nominados a las 23 categorías.

Otro temor son las entrevistas espontáneas que la artista podría dar en la alfombra roja, con su estilo confrontativo e impredecible, al verse rodeada de reporteros.

Variety calcula que no es imposible que Emilia Pérez salga avante. Trae a la memoria la pelicula de Universal Pictures Green Book (2019), que estuvo en peligro por el escándalo de su director Peter Farrelly (tuvo que disculparse por sospechas de que se expuso desnudo a los actores), el guionista Nick Vallelonga cayó en desgracia por unos tuits a favor de Donald Trump y el actor Viggo Mortensen usó en la premiere una palabra considerada peyorativa. Aun así, Green Book se llevó el Oscar a la mejor película, mejor guion original y mejor actor secundario.

La suerte de Emilia Pérez, como mencionó el segundo votante de la Academia, queda en que por sus propios méritos pueda vencer la divulgación de los últimos cinco años de publicaciones en redes sociales de su actriz principal, entre ellos: “Perdón, ¿Es mi impresión o cada vez hay más musulmanes en España?“.

Estos tuits fueron borrados, pero luego fueron recuperados por un periodista y publicados en la revista especializada Vanity Fair.

Gascón, de 52 años, se ha disculpado públicamente por esos tuits, pero al mismo tiempo declara que no renunciará a su nominación porque no ha cometido un crimen.

Pero la controversia no es únicamente en torno a la actriz principal, sino que se extiende a la manera cómo el director Jacques Audiard retrata temas tan delicados en México como son el narcotráfico, la migración o la corrupción.

En México la avalancha de críticas fue considerable. La Procuraduría Federal del Consumidor anunció el 24 de enero que contactó a la cadena de cines Cinépolis para garantizar que los usuarios descontentos con la película pudieran ser reembolsados.

“La película trivializa el problema de los desaparecidos en México”, criticó Artemisa Belmonte, autora de una petición en change.org para oponerse a su estreno en cines.

“Mis intenciones me parecen virtuosas pero noto un problema allá en la recepción del largometraje”, declaró a la AFP Audiard, después de sus nominaciones a los Oscar. “¡El tráfico de drogas: podríamos no hablar de ello! ¡Pero era importante para mí, tal vez lo hice torpemente!”, dijo. (E)