Carmen es una madre que descubre que su hija fue víctima de abuso sexual por parte de su profesor. El dolor se entremezcla con el deseo de justicia que se ven delante de la desaparición del docente, días antes del fallo del juez. Pero todo cambia cuando J. llega a la vida de esta madre. ¿Qué haría una madre por vengar una agresión sexual?

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Esta es la historia que el periodista y músico Eduardo Varas desarrolla en su nueva novela Esas criaturas, cuya presentación será este jueves en la Biblioteca de las Artes, en el marco del Encuentro de Editoriales Independientes Libre Libro.

“Es un punto de partida trágico, denso, horroroso, y frente a eso se produce una serie de acontecimientos que permiten la aparición de unos seres fantásticos de la historia, que están dispuestos a ayudar a esta madre y otras personas personas incluso a hacer justicia, entre comillas, por fuera del sistema judicial”, reseña Varas, en una entrevista con este Diario.

Y es justamente este sistema judicial el que también es retratado en la historia de Varas. “Hay mucho de eso, pero sobre todo también hay una especie de enfrentamiento entre una cuestión sistemática... la tragedia actual de la penitenciaría permite ver cómo la justicia se ha convertido en un ejercicio de poder, y siempre hay alguien que está con el poder necesario como para que las cosas se muevan a su manera, según su criterio”, expresa.

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La portada de la novela 'Esas criaturas', que cuenta con la ilustración realizada por Marcela Ribadeneira, fue diseñada por María Mercedes Salgado.

Indica que la novela tuvo sus orígenes en el 2014 cuando en un viaje a Italia visitó construcciones medievales donde se podía dormir, con una gran puerta de metal cerrada con un candado. “Yo pensaba qué criaturas pueden estar allí dándole vueltas y aparecieron estos seres que aparecen en la novela -en una versión inicial- y no sabía qué hacer con ellos hasta que en ese mismo momento leí en las noticias un caso de secuestro, abuso y asesinato a una niña en España”. rememora.

Sin embargo, fue a su regreso a Ecuador en el 2016 que aterrizó esta imagen de las criaturas. Casos como los de Aampetra, El Principito, en Quito rápidamente se convirtieron en base de su historia. “Pude encontrar el terreno cercano a mí para poder hablar sobre estos seres, pero en el fondo la tragedia, la cosa desagradable y asquerosa como el silencio de autoridades, el sistema de educación, la poca empatía de las instituciones se convirtieron en la base de la historia”, refiere.

Confiesa que la parte que más le costó escribir fue sobre el personaje de la madre, Carmen. “Es una mujer muy fuerte, la basé en mujeres importantes de mi vida. Tiene el nombre de mi abuela que fue una mujer absolutamente fuerte... yo necesitaba que Carmen (personaje) sea así y el ejercicio de ficción fue imaginar cómo una mujer como mi abuela reaccionaría ante una situación como esta. Es un reconocimiento a ella por el impacto de ella en mi vida”, menciona.

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Es así como el escritor presenta una historia que en la primicia de su sinopsis reza: “Todo lo humano está roto incluso antes de romperse”. Su presentación será este jueves, a las 16:30, a cargo de Nicolás Esparza.

La novela estará disponible en el Fondo de Cultura Económica, Librería Española y La Madriguera en Guayaquil. Mientras tanto, en Quito estará en las librerías Cosmonauta, Tolstói, Rayuela, Media Agua y Tres Gatos. En Cuenca, en la librería Palier. (I)