En el 2020 y tras los brotes de la pandemia, los esposos artistas Nathalie Elghoul y Aníbal Páez pensaron que la playa sería un buen hogar para su familia; luego de algunas mudanzas en diferentes lugares encontraron en la comuna de San José, que es parte de la Ruta del Spondylus en la provincia de Santa Elena, el espacio ideal para ellos, que por varios años habían vivido en Guayaquil. Lo que al inicio fue una estancia temporal terminó convirtiéndose en el renacer de un sueño llamado La Fábrica.

Lo ven como una decisión de vida, dejar la ciudad y emprender un nuevo camino al que ahora se suma una plataforma que tuvo su espacio físico por casi diez años en Guayaquil. “Encontramos un lugar donde también poder desarrollar nuestro trabajo formativo”, expresa Páez, uno de los directores y entrenadores de La Fábrica.

La Fábrica funcionará en una comuna de San José, en la ruta de Spondylus. Foto: Cortesía

Es así como proponen una residencia itinerante de danza y teatro distante del caos de la ciudad y en conexión con la naturaleza y los privilegios que solo ella ofrece; algo que definen como un encierro creativo. “El concepto es alejarse del bullicio de la ciudad para venir acá a construir, a entrenar, a repensar esas formas de producción y esas formas de creación”, sostiene Páez.

“La residencia de la escuela itinerante es un espacio que está pensado para ir formando grupos, hay mucha gente disgregada y quiere formar grupos colectivos, procesos de creación. Lo que hemos hecho es un plan de un fin de semana al mes, tres días con ocho a nueve horas intensivas, y esa misma dinámica se repite una vez cada mes durante alrededor de cinco meses. Al final se termina con una puesta en escena, con una obra de creación, con el grupo resultante de ese proceso”, detalla el también actor.

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Indica que el servicio incluye el poder hospedarse en el lugar para abaratar costos. “Hemos pensado en las opciones de camping, tenemos un espacio asignado para que la gente pueda bajar sus costos... con una cocineta para que se cocinen, un baño para que se duchen…”, describe.

Al proyecto también se integrará un trabajo con la comunidad, afirma Elghoul. “Está la idea de fortalecer un vínculo con la comunidad y para eso vamos a aplicar los fondos del Instituto de Fomento para empezar esta escuela itinerante con los jóvenes y adolescentes de las comunidades... entonces la idea es también hacer un trabajo comunitario y que pueda sentar las bases para buscar estos aliados más formales como las universidades que deseen intervenir y que quieran ayudar a mantener una escuela permanente en artes escénicas en la zona”, dice.

“Me interesa muchísimo esta educación dentro de las comunidades y no que solo sea un espacio aislado para que la gente venga de las diferentes ciudades… me interesa que exista esta interacción”, añade la también bailarina.

Nathalie Elghoul impartirá las clases de danza. Desea que La Fábrica también sea un espacio la comunidad. Foto: Cortesía

Un lugar abierto con muchos árboles, pájaros, alrededores de madera y caña, y con los sonidos propios del mar, son los que ofrece la nueva casa de La Fábrica. “Es un lugar bastante natural, es a 200 metros de la playa… o sea está entre la montaña y el mar”, mencionan.

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Por casi diez años La Fábrica en Guayaquil fue ese espacio que congregó a actores, bailarines, gestores, músicos y demás exponentes de las artes para crear, fabricar y exponer. Fue ese rincón de Urdesa Central que también reunió a un público listo para disfrutar de sus puestas en escena o una película. Es por eso que su nombre sigue estando vivo en la memoria colectiva, lo que le otorga un sentido más especial a su primeros pasos para su retorno. “Para nosotros, es bastante emotivo retomar, no estábamos seguros de volver a usar el nombre, pero fluyó. Lo que más nos conmueve es que muchos de los colegas de la comunidad nacional y algunos compañeros latinoamericanos están allí al pendiente porque quieren regresar. Ya tenemos tres pedidos para presentar obras, lo cual nos hace repensar en el espacio. Eso es lindo también porque lo que hemos sentado como precedente está allí”, expresa Elghoul.

“Estamos con esa motivación de empezar otra vez, con los nervios y como nuevos”, añade, por su parte, Páez.

La Fábrica funcionará en una comuna de San José, en la ruta de Spondylus.

El artista sostiene que esto es un trabajo autogestivo, al que poco a poco se irán implementando más consignas. “Una de las razones por las cuales cerramos La Fábrica en el 2019 es porque después de diez años no solo que no tuvimos el apoyo que necesitábamos, sino que además tuvimos muchas trabas. Aquí, al menos, no hay las trabas que existen en Guayaquil, a nivel de permiso y esas cosas”, subraya.

La primera residencia será la de ‘Entrenamiento teatral’ y empezará este viernes 28 de enero al domingo 30 de enero. Este primer módulo estará destinado al entrenamiento físico y vocal. Tiene un costo de $ 100. Este proceso se llevará a cabo hasta mayo, una vez al mes, está compuesto por los módulos de Actuación 1, Actuación 2, Dramaturgia del actor y Puesta en escena.

También impartirán un taller de teatro para niños y adolescentes llamado “El juego dramático”. Para más información de los talleres puede comunicarse al 099-161-6046. (I)

Hey! Hola a todos y todas. Uds ya saben que La Fábrica se mudó a la playa, porque en el mar… Lo que no sabían es que...

Posted by La Fabrica, cuerpo-espacio on Friday, January 14, 2022