El músico y productor Ernesto Karolys (@rusokar) ha estado acostumbrado a formar parte de bandas, ya sea como elemento fijo o un integrante de soporte. Esto le ha valido estar en proyectos como Cruks en Karnak, Da Pawn, Biorn Borg y Lolabúm.
Su hoja de vida nos muestra colaboraciones envidiables con algunos de los artistas más destacados de las últimas décadas de la música nacional independiente; sin embargo, ha llegado el momento de asumir el liderazgo, aunque esto signifique dirigir un ensamble de jazz improvisado.
El principio del fin es el nombre del EP debut de Hipsteria, un experimento en el que Karolys ha decidido ser solista desde la batería, su instrumento, pero acompañado de músicos excepcionales como Camilo Pérez (guitarras y teclados), Luis Sigüenza (saxofón) y Mauro Vega (bajo).
Si bien el jazz libre y contemporáneo funciona como la raíz, el rock es uno de los géneros que se revisita durante este viaje de cuatro canciones y 26 minutos de duración aproximada.
Desde el punto de vista del crítico, este trabajo nos remonta a las bases, demostrándonos que la música no necesita palabras para comunicarse, sino que es el lenguaje por sí misma. Músicos excepcionales se juntan para mantener una charla en la que cada uno tiene su propio espacio y momento para ser escuchado. No por ser el baterista el líder percibimos excesivos solos o arreglos, por el contrario, podría decirse que goza de su discreción y disfruta acompañando a los demás.
Ernesto ‘el Ruso’ Karolys tiene más de 45 años, una extensa trayectoria y nada por demostrar; sin embargo, la música siempre motiva a buscar algo más, sin importar la edad, el instrumento o el momento. Nunca está de más dar rienda suelta a la creatividad y plasmar las ideas para que estas sean compartidas con un público que no siempre es grato. (O)