La ópera prima de David Casademunt, El páramo, ha alcanzado el número uno de películas más vistas de habla no inglesa de Netflix, la quinta si se incluyen las grabadas en este idioma, a una semana de su estreno. “Estoy muy contento, honestamente no me esperaba este éxito”, apunta abrumado su director a EFE.

“La verdad es que nos ha pillado a todos por sorpresa, porque mira con quién estamos compitiendo, con las estrellas más grandes del cine como son Leonardo DiCaprio, Alyssa Milano, Chlöe Grace Moretz o Cate Blanchett, y ver la cara del pequeño Asier (protagonista de la cinta) en el top 10 al lado de esas grandes artistas es fantástico”, aclara.

Según indica la página web Top10 de Netflix, la cinta ha sido vista durante un total de 11,9 millones de horas -la plataforma en vez de medir por número de visualizaciones lo contabiliza así- desde que se estrenó el pasado día 6 de enero y para el periodo que se mide entre el 3 y el 9 de ese mes (esto es, solo ha estado cuatro días de esa semana).

También es la quinta película más vista de la plataforma en España, donde la más vista sigue siendo No mires arriba, al igual que a nivel global.

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El director de cine colombiano Jaime Osorio, mientras posa para los medios momentos antes de la presentación de su película "El Páramo" en España. Foto: -- SUSI SÁEZ

A pesar de que "el lado romántico" del director hubiera preferido un estreno en cines, aunque solo fuera un par de semanas, reconoce que la ayuda de la plataforma para impulsar la cinta "es fantástica".

“Les estoy más que agradecido porque he tenido la suerte de estrenar en una plataforma que está presente en más de 190 países y, con la que está cayendo, estrenar en el cine hubiera sido más difícil”, incide.

El filme se gestó en la cabeza de Casademunt (Barcelona, 1984) hace años, pero no fue hasta 2014 cuando empezó a escribir el guion junto a Fran Menchón y Martí Lucas. Desde la primera línea hasta el primer día de rodaje, trascurrieron seis años y medio. Dice que “sin la ayuda de la productora Rodar Rodar y posteriormente de Netflix no habría salido adelante”.

El páramo narra la historia de una familia, Lucía (Inma Cuesta), su marido Salvador (Roberto Álamo) y su hijo Diego (Asier Flores), que vive aislada del resto de la sociedad. Desde la partida del padre, madre e hijo apenas reciben visitas y su meta es desarrollar una existencia tranquila. En un inicio lo consiguen, pero la aparición de una misteriosa y violenta criatura que empieza a acosar su pequeña casa pondrá a prueba la relación que los une.

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Casademunt explica que la teoría por la que puede estar teniendo tanto éxito la cinta es que "no es difícil reconocerse en lo más elemental: se trata de la historia de una madre y un hijo. Y ahí estamos todos".

“Lo que queríamos desde un principio era buscar la empatía del público, por lo que una historia de una madre y su hijo que viven una pesadilla como es el aislamiento, la depresión y el no volverse loco, son muy reconocibles actualmente”, cuenta.

Por otro lado, a pesar de que la cinta es un "thriller" de terror, también se sostiene en los pilares de la incomunicación, del miedo, de la soledad y muy por encima, los trastornos mentales; temas que están muy de actualidad debido al confinamiento y la pandemia que el mundo está viviendo.

“Cuando escribimos el guion no nos esperábamos para nada que fuera a ocurrir esto. Sin embargo, cuando empezamos a rodar en plena tercera ola, sí que incorporamos a la película mucho de lo que estábamos viviendo o habíamos vivido en el confinamiento. La comunicación con los actores también fue más fácil, porque sabían de lo que estaba hablando”, detalla.

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“La cinta habla de unos miedos primarios, y para poder contarlos nos tuvimos que mirar hacia dentro. En mi caso, con 15 años tuve que ver la lenta degradación hasta la muerte de mi padre y ese monstruo se ha quedado ahí para siempre. Ese fue el punto de partida”, confiesa.

Tras haber roto la barrera de director debutante –”una que es muy difícil porque te toman menos en serio”, afirma- y haber colado su primera película como número uno de Netflix, el director ya se encuentra trabajando en su próximo proyecto. “No puedo avanzar nada, solo espero que no pasen otros siete años”, concluye. (I)