“Estoy fascinado y muy entusiasmado con este brillante elenco. Kim Morgan y yo hemos trabajado con gran pasión para traer el mundo y el lenguaje oscuro y crudo de William Gresham a la pantalla, y ahora se nos une un extraordinario grupo de artistas y técnicos para darle vida”. Fueron las palabras de emoción del cineasta mexicano, ganador del Óscar por La forma del agua en 2018, al referirse a El callejón de las almas perdidas.

“Con la profundidad de este increíble elenco, creo que es un privilegio soñado poder trabajar con todos ellos con el apoyo de nuestros grandes socios de Searchlight. Será extraordinario ver a estos actores de clase mundial y a Guillermo elevar mutuamente su arte en esta nueva interpretación de la novela seminal de Gresham”, declaró el productor oscarizado J. Miles Dale.

En El callejón de las almas perdidas, un ambicioso joven (Bradley Cooper) que forma parte de una feria ambulante y posee un talento especial para manipular a las personas se involucra con una psiquiatra (Cate Blanchett) que es incluso más peligrosa que él.

El elenco incluye a Molly (Rooney Mara), el pregonero Clem (Willem Dafoe) y Ron Perlman como Bruno, el Forzudo. Richard Jenkins forma parte de la multitud de clase alta como el acaudalado industrial Ezra Grindle.

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Para marzo de 2020, Guillermo del Toro estaba pletórico en el set de la cinta. Todo iba en marcha hasta que de repente, señala el productor J. Miles Dale: “¡Bum!”. “Es difícil, ahora, recordar la velocidad a la que el COVID-19 paralizó el planeta. En un mes, en la mayor parte del mundo, la vida se detuvo en seco”, así recuerda Dale cuando estaban rodando en exteriores en Búfalo y la noticia de la pandemia comenzó a colarse en las conversaciones en el set. Pero la idea concreta de interrumpir realmente el rodaje no se barajó en ningún momento, hasta el día mismo en que se llevó a cabo.

Rooney Mara y Bradley Cooper en la nueva película dirigida por Guillermo del Toro. Foto: Cortesía 20th Century Studios. Foto: Kerry Hayes

Es una película dividida en dos partes. La primera transcurre en una inmensa feria ambulante, mientras que la segunda mitad se desarrolla en la gran ciudad. La complejidad de la construcción de la feria hizo que la producción decidiera rodar la segunda mitad de la película primero, dejando así más tiempo para construir el set de la feria. Y para cuando interrumpieron el rodaje, la mayor parte de la segunda mitad de la película estaba terminada. “De solo saber lo que habíamos rodado en la primera parte del rodaje me dio temor perder eso tan increíble que teníamos entre manos. Debíamos frenar, pero también teníamos que hacer todo lo posible para darle continuidad”, recordó Dale.

El callejón de las almas perdidas fue una de las primeras películas del mundo en detener su rodaje, pero también se convirtió en una de las primeras en retomar seis meses más tarde, siendo pionera en el uso de muchas de las medidas de seguridad en el set utilizadas a partir de entonces por las producciones cinematográficas para mantener el virus a raya.

Willem Dafoe y Bradley Cooper en 'El callejón de las almas perdidas'. Foto: Cortesía 20th Century Studios. Foto: Kerry Hayes

La cinta se centra en la historia de Stanton Carlisle, un hombre errante con un pasado oscuro que establece su hogar en una feria itinerante cuando descubre que tiene un talento natural para el espectáculo y la prestidigitación, y puede servirse de ambos para hacerse del dinero de los espectadores. Pero Stan no se contenta con asentarse allí y sabe que sus nuevas habilidades podría destinarlas mejor a vaciar los bolsillos de la élite de la gran ciudad.

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“Stanton es un hombre quebrantado que ha aprendido a mentir para obtener la reacción que quiere de los demás. Siempre está intentando ocultar su verdadero yo. Es un personaje voluble, que se transforma de acuerdo a las circunstancias”, describe Del Toro.

Bradley Cooper y Toni Collette. Foto: Cortesía 20th Century Studios. Foto: Kerry Hayes

Coescrita por Del Toro y Kim Morgan, esta nueva interpretación de El callejón de las almas perdidas vuelve sobre el material original para ofrecer una versión oscura y sinuosa sobre la arrogancia y la manipulación. Es la película más realista de Del Toro, a diferencia de El laberinto del fauno, Hellboy y La cumbre escarlata.

Cate Blanchett, la dos veces ganadora de un Óscar y una de las actrices contemporáneas más versátiles, en El callejón de las almas perdidas pone en práctica un juego de manos, canalizando esa energía clásica de la “edad de oro de Hollywood” como la fría y seductora femme fatale de la película.

Ella encarna a la doctora Lilith Ritter, una brillante psicoanalista freudiana que rápidamente detecta que Stanton está quebrantado debajo de su afable apariencia, pero también que es un hombre muy peligroso y que ella tiene las armas para superarlo y derribarlo para siempre. “Tanto Guillermo como yo queríamos que Lilith fuera difícil de desentrañar, que fuera una mujer misteriosa. Al mismo tiempo, Guillermo buscaba esos pequeños intersticios por donde llegar a ver debajo de las numerosas capas de Lilith, tanto física como psicológicamente”.

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