En Los wánabis, tres amigos reciben una propuesta de negocios demasiado buena para ser cierta. Deciden que vale la pena, se involucran y ponen en riesgo su familia y sus vidas. A ellos les dan vida los jóvenes actores Gabriel Haedo, Francisco Pazmiño y Daniel Calvopiña. Se les une otro astuto personaje interpretado por Jonathan Dávalos, todos en su debut en la pantalla grande.

La película sucede, inconfundiblemente, en Quito. Y los hechos que la motivan ocurrieron en los primeros años del siglo XXI, una estafa masiva con unos misteriosos papeles de color negro, que al ser lavados en una sustancia específica se convertían en dólares.

“Le pasó a unos buenos amigos nuestros”, recuerda Dávalos, actor de teatro y televisión, amigo cercano y compañero de colegio del autor del guion y director del proyecto, el lojano Santiago Paladines. “Es una historia supercuriosa a la que Santiago le dio un giro artístico. Fue hace más de 20 años, justo al llegar la dolarización. Estos chicos quisieron volverse millonarios de la noche a la mañana y fueron víctimas de una estafa, por eso el nombre, Los wánabis, que viene del anglicismo wannabe, que quiere ser (algo que no es)”.

Publicidad

El humor, explica, es frontal, directo, con un lenguaje ‘un poquito fuerte’, con sal quiteña. “Juega con un sentimiento que todos en algún momento hemos tenido: la codicia, conseguir un objetivo de la forma más fácil. Como cuando te venden un iPhone a mitad de precio. Sabes que es ilegal o es falso, pero la codicia dice: ‘chuta, y si sí es?’”.

Los tres wánabis y su círculo (sí, hay un guayaquileño), son empujados por la codicia, “y por un abogado mal hablado y loco, que es mi personaje”. Dávalos cree que aunque la anécdota que dio origen al filme sea de hace más de 20 años, el tema está muy vigente. “Recién habíamos pasado la dolarización, estábamos saliendo de una crisis económica y migratoria muy fuerte, Y para bien o para mal, las realidades de Latinoamérica son circulares”. Por eso esperan que la película tenga buena acogida no solo en nuestro país, sino en la región.

El actor Jonathan Dávalos, uno de los protagonistas de la película ecuatoriana 'Los wánabis', a estrenarse el 26 de octubre. Foto: Cortesía

Los wánabis se afinca en ser fresca y divertida, pero también quiere enviar un mensaje claro y potente sobre la ingenuidad de creerse muy listo, y sobre la amistad y la ambición, que se diferencia de la codicia en que se puede alcanzar trabajando, amplía el actor Daniel Calvopiña (“mi personaje es hecho el bacán, pero igual cae redondito”). Comenta que en el tráiler se puede ver que uno de los autores de la estafa, extranjero, le pregunta qué ve en el futuro y él responde: ‘en este país no hay futuro’”. Es una frase muy común y, sin embargo, dura de oír en un joven, aunque sea en el contexto de una comedia.

Publicidad

Estos jóvenes, sin embargo, han hecho una película en un momento de incertidumbre y fragilidad social. “Es una muestra del esfuerzo del cine independiente, de Santiago y su productora El Viaje Films y de la empresa privada; se grabó en 2021 con un esfuerzo supergrande, con artistas nacionales e internacionales; los actores extranjeros vienen de Gran Bretaña y Estados Unidos, con amplia experiencia en teatro y en cine, y el director de fotografía es Rasa Partin”, alega Dávalos. “Santiago es el primer ecuatoriano que se graduó en el American Film Institute en Los Ángeles, y ahí nace esta ópera prima”.

El director Santiago Paladines (centro) con el elenco y equipo de producción de la película ecuatoriana 'Los wánabis', a estrenarse el 26 de octubre. Foto: Cortesía

Calvopiña añade que se les ha abierto la posibilidad de distribuir la película a Estados Unidos y Canadá. “Y si se pudo, entonces, es mucho más probable llegar al mercado latinoamericano, con los que compartimos realidades”.

Publicidad

Y Dávalos complementa con otro de los méritos de Los wánabis. “Es la primera película ecuatoriana que tiene un sello Iniciativa Verde, otorgado por el Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica, por sus políticas estrictas sobre el manejo de los desperdicios. “Un equipo dirigido por Nuria Estrella se encargó de que todo sea reciclable, incluso el vestuario”.

“Estamos viviendo una época muy importante”, opina Calvopiña. “El cambio climático es real. Una de las industrias que más contamina es la del cine. Se ha hecho lo posible para que produzcamos la menor cantidad de residuos en el rodaje; una persona produce un kilogramo de basura al día. Nosotros conseguimos que se genere solo un kilogramo de basura por toda la película diariamente, entre 120 y 150 personas, es un gran mérito”. Los wánabis, concluye, se hizo pensando en la audiencia, sin perder la calidad que el público reclama. “Creo que la clave para desarrollar la industria está en esos dos aspectos”.

Daniel Calvopiña, uno de los protagonistas de la película ecuatoriana 'Los wánabis', a estrenarse el 26 de octubre. Foto: Cortesía

Este es el primer largometraje de ficción de Paladines, quien ha escrito, producido y dirigido varios proyectos, entre ellos el documental Estrella 14 (2012), la serie televisiva Parece que fue ayer y la película El viaje, que entró a la preselección del Sundance Lab en 2017. La première de Los wánabis será el jueves 26 de octubre en Cinemark del Paseo San Francisco; todo el elenco estará en la alfombra verde, hecha de material reciclado. (E)