Cientos de vehículos quedaron cubiertos de ceniza volcánica que expulsó el volcán Sangay el pasado domingo. En ciudades como Guayaquil se observaron autos manchados con este material hasta este jueves. El principal riesgo de que pase mucho tiempo es que se producen daños a la pintura.

"Al contener muchos compuestos minerales, la ceniza volcánica genera ligeros rayones en la carrocería que se acentúan cuando no son removidos de manera adecuada", se advirtió en una publicación de El Universal, a propósito de la caída de este material, expulsado por el volcán Popocatépetl en 2019.

La ceniza volcánica también produce daños en el filtro de aire y el motor. También llega hasta las válvulas del motor y la transmisión. Incluso, afecta frenos y al parabrisas, causando rayones. Lo mismo en las ventanas, cada vez que se suben o bajen.

De ahí la importancia de limpiar el vehículo. Si la cantidad de ceniza es leve, se lo hará únicamente con una manguera para que el agua saque ese material volcánico. Pero si la cantidad es considerable, use una aspiradora. Recuerde siempre protegerse con mascarilla y protección visual.

Si no tiene aspiradora, retire con una esponja suave que humedecerá para limpiar poco a poco. Luego lave el auto con un shampoo para vehículos con PH neutro. Revise que no quede ceniza en las plumas de limpieza del parabrisas. Use cepillo para las llantas y aros. (I)