Actividades que involucren en un solo espacio las artes y las costumbres deberían ser parte de las políticas de toda ciudad, reflexiona Freddy Girón, uno de los propietarios de un local gastronómico ubicado en el centro de Guayaquil denominado La Culata. Él con su esposa, Miriam Herrera, y un grupo de gestores se alistan para lo que será la cuarta edición del Festival de la Calle Córdova.