El sonido de La Madre Tirana, el olor a pizza, hamburguesas y cerveza invadían el ambiente del festival que puso en una coctelera a las artes musicales, visuales, aplicadas y culinarias, y sirvió una mezcla en donde todas convergieron de manera armoniosa y divertida en el Funka Fest, que celebró su tercera edición este 2018.

El pasado sábado, en el Palacio de Cristal se desarrolló este encuentro artístico que presentó a las bandas internacionales Café Tacvba y The Drums, además se apreciaron artes escénicas en el escenario principal, desde su apertura hasta las 18:00, segmento en el que se presentaron obras como Mucho Lote, Un hombre muerto a puntapiés, Guacho, entre otros.

Los asistentes, además, apreciaron la oferta en artes visuales que se albergaban en los dos pisos de la estructura de cristal. El ingreso a las obras pictóricas estuvo disponible desde su apertura hasta las 22:30. “El año pasado vine y creo que aunque esta vez sea solo un día, creo que no le falta nada”, opinó Jeffrey Véliz, de 20 años.

Además, emprendimientos gastronómicos y de artes aplicadas estaban abiertos al público. En cuanto a gastronomía, en cada propuesta se encontraban opciones innovadoras para el paladar guayaquileño, como Nalu Poké, Tai-Suki Taiyaki, Tiki Fusions, entre otras.

En el caso de Nalu Poké se trata de comida hawaiana. Los poke bowls son un plato con una base de arroz blanco con proteínas, que en el caso del salmón y el atún pueden ir crudos, combinado con variedad de vegetales, elementos crujientes como chifles o tortillas de maíz horneadas y salsas varias.

En el caso de Tai-Suki Taiyaki, ofrecían dos snacks japoneses, los Takoyakis que son bocaditos hechos con masa con fondo de pollo, jenjibre, pulpo, soya, salsa takoyaki, mayonesa japonesa y alga nori; y los Taiyaki son masa horneada con distintos rellenos como manzana, nutella o carne.

Las artes musicales estaban en dos escenarios: el principal y otro de activación de marca, con la actuación de Los Corrientes, Cometa Sucre, Cadáver Exquisito, entre otros. En el escenario principal cantaron The Drums y Café Tacvba, quienes cerraron al evento con un mensaje: “Este es buen momento para hacernos conscientes e ir caminando todos como sociedad civil y más que como sociedad como humanidad y pedir por nuestra agua, nuestra tierra, por nuestro aire y darnos cuenta de que nuestro estilo de vida está contaminado y estamos haciendo daño a nuestro entorno y sin él no somos absolutamente nada”, dijo su vocalista, Rubén Albarrán. (E)