El esloveno Tadej Pogacar, ganador del Tour 2020, apunta la ronda francesa entre sus grandes objetivos para este año, junto a los Juegos Olímpicos de Tokio y los Campeonatos del Mundo en los que confía en “hacerlo lo mejor posible”.

”El primer objetivo ya lo he conseguido ahora con el UAE Tour. El Tour de Francia también, porque tendré sobre mi espalda el número 1 y trataré de defenderlo. Después, ir a los Juegos Olímpicos y los Campeonatos del Mundo y hacerlo lo mejor posible”, dijo en una entrevista con la Fundación Laureus, tras su nominación como deportista revelación del año.

El ciclista, convertido en el ganador más joven del Tour con 21 años en 116 ediciones, se mostró satisfecho del buen comienzo de temporada con la reciente victoria en el Tour de los Emiratos, “realmente importante” para su equipo el UAM Emirates.

”Fue el primer gran objetivo del año y ahora la presión ha desaparecido para las próximas carreras. Hemos hecho un buen trabajo. Espero que podamos seguir así. La gente esperará que gane todas las carreras que empiece, pero sé que eso no es posible. Y si fallo, siempre intentaré levantarme. No ganar todas las carreras porque hay muchos corredores, mucha competencia. Ahora sólo disfruto del momento y trato de dar lo mejor de mí en cada carrera”, señaló.

De sus recuerdos del Tour, Pogacar se refirió especialmente a la etapa de París, después de haber recortado 57 segundos al líder, Primoz Roglic, en el penúltimo día de la carrera el pasado mes de septiembre.

”Fue algo que no puedo describir. Incluso sin los aficionados, fue increíble correr allí con el maillot amarillo. Un recuerdo que nunca olvidaré es cómo mis compañeros de equipo se alegraron de que ganara la contrarreloj al final. Fue muy bonito verlos a todos súper orgullosos y felices”, comentó.

Pogacar destacó la influencia que su victoria en Tour puede tener en el crecimiento del ciclismo en su país y también el papel que él puede tener ahora en acciones benéficas, como los regalos de algunos maillots amarillos para recaudar fondos.

”El más grande fue directamente después del Tour, cuando se recibieron 47.000 euros para los jóvenes o para los niños. Me alegro mucho de poder ayudar. Quiero seguir en esta línea. Este año hemos iniciado un proyecto con mi anterior equipo. Lo hemos rebautizado como Pogateam, que es mi apodo, así que les ayudo. Les conseguimos bicicletas nuevas, ropa nueva, todo lo que necesitan para el ciclismo, porque ahora este deporte se está volviendo muy caro y no todo el mundo puede permitírselo”, explicó. (D)