El tercer combate entre Conor McGregor y Dustin Poirier se resolvió por nocaut técnico una vez que el irlandés se fracturó la tibia y el peroné hacia el final del primer asalto. En la entrevista posterior, en declaraciones recogidas por el diario As, The Notorius perdió los papeles y se refirió en términos desatinados a la mujer de su verdugo estadounidense.

Abordado dentro del octágono por el popular comentarista Joe Rogan, McGregor manifestó: “Estaba golpeándolo con mis puños y mis patadas. Él no estaba seguro y estaba marcando las distancias. ¡Esto no se ha acabado! Si lo tenemos que resolver fuera, lo resolvemos fuera. No me importa un carajo”.

Rogan le dijo que Poirier había mencionado que con una de las patadas que le conectó terminó rompiéndole la pierna.

El irlandés reaccionó furioso: “No me ha dado. Tu mujer está en mis mensajes de Instagram, cariño. Luego te pongo al día. Escríbeme luego y te cuento. Estaré en la fiesta en el club Wynn, te veo luego (se refiere a la mujer de Dustin)”.

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La pelea en la velada UFC 264, último episodio de una trilogía por la rivalidad entre McGregor y Poirier, fue detenida en el final del primer asalto después de que un ensangrentado McGregor fallara un puñetazo y, al dar un paso atrás, se torciera la pierna de manera impactante.

Poirier se abalanzó entonces sobre el adolorido McGregor lanzándole una serie de puñetazos y codazos hasta que el irlandés fue salvado por la campana en el octágono del estadio T-Mobile Arena.

El árbitro del combate, Herb Dean, lo dio por terminado.

Los promotores dijeron después que McGregor, de 32 años, sufrió la lesión en la parte inferior de la tibia y se esperaba que fuera sometido a cirugía este domingo.

El desenlace no gustó a algunos aficionados que llenaban por completo el aforo en el T-Mobile de Las Vegas, que quedaron decepcionados por el rápido desenlace y abuchearon a The Diamond Poirier.

“Todos los que me abuchearon pueden besarme el trasero”, declaró Poirier en su entrevista posterior a la pelea. “Le gané al chico”.

Poirier dominó el primer asalto antes de que se lesionase McGregor y nunca permitió que el peleador irlandés tomase la iniciativa.

“Sus amenazas no me hicieron efecto. Le deseo una pronta recuperación. No estoy triste. Le gané fácil. A veces estas cosas pasan”, destacó el norteamericano.

El balance de Poirier llegó a 28 victorias y 6 derrotas, mientras que el de McGregor bajó a 22-6. (D)