Después de haber conquistado ‘el Everest’, como él mismo definió su histórica victoria del viernes ante Rafael Nadal, el serbio Novak Djokovic busca subir al Olimpo ante el griego Stefanos Tsitsipas, este domingo (08:00 de Ecuador) en la final de Roland Garros.

Djokovic jugará por segundo título en París, que sería su 19º Grand Slam.

Mientras que para el número 1 del mundo será su sexta final en el ‘Grande’ parisino, para el joven tenista heleno el partido en la pista Philippe-Chatrier supondrá su bautismo en la final de un Grand Slam.

A un lado de la red estará Djokovic y sus 18 títulos de Grand Slam, uno de ellos Roland Garros en 2016; por el otro Tsitsipas, con un balance de tres semifinales perdidas y una ganada en Grand Slam (el viernes ante Alexander Zverev). Por un lado 82 títulos en el circuito, de los que 36 en Masters 1000, y por el otro 7 títulos.

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Por un lado la perspectiva de acercarse a uno del récord de 20 títulos de Grand Slam que ostentan conjuntamente Nadal y Roger Federer, por el otro el sueño de un primer título ‘Grande’ semanas después de haberse estrenado en Masters 1000 en Montecarlo.

Sin contar que Djokovic puede convertirse en el primer jugador de la era Open (desde 1968), y el tercero después de Roy Emerson y Rod Laver, en conquistar al menos en dos ocasiones cada uno de los cuatro ‘Grandes’.

El griego Stefanos Tsitsipas eliminó al alemán Alexander Zverev en la segunda semifinal de Roland Garros y en la final se verá con el serbio Novak Djokovic. Foto: EFE

Pero desde el inicio de la temporada, Tsitsipas es el jugador que ha ganado más partidos (39), también en tierra batida (22). Es asimismo el líder de la Race, la clasificación de la temporada.

El año pasado el griego le ganó dos sets a ‘Djoko’ en su partido de semifinales, pero, visto lo ocurrido el viernes, no es descabellado otorgarle un rol de favorito al N.1 del mundo dados su nivel de juego y su voluntad implacable. Toda vez que el joven griego podría haber desgastado su capital de ambición con el pase a su primera final.

En lágrimas

En lágrimas sobre la pista, a Tsitsipas le costó expresar sus sensaciones después de su victoria en cinco sets ante Zverev.

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“Es porque recordé el pasado”, explicaría más tarde el jugador de 22 años. “Roland Garros es un torneo histórico. Lo veo desde que era pequeño, también mi entrenador. Era su torneo favorito. Es el torneo que el mundo entero mira”.

A sus 34 años, Djokovic definió como “el reto más grande del tenis” derrotar a Nadal en Roland Garros, en cuatro sets, en una noche para la historia el viernes.

“Es muy probablemente el mejor partido en el que he participado en Roland Garros, y en el top-3 de todos los partidos de mi carrera si tenemos en cuenta la calidad del tenis practicado, el hecho de que jugaba contra mi mayor rival, en la pista en que tuvo tantos éxitos, y en la que domina desde hace 15 años, pero también por la atmósfera eléctrica”, confesó Djokovic.

Sin embargo, Tsitsipas llega al choque en su mejor momento, fruto de su abnegación para estar al 100% físicamente, táctica y técnicamente.

Es el momento

Es el momento para mí de demostrar que soy capaz de jugar contra Novak”, anunció el griego después de su semifinal.

A nivel físico, su juventud puede darle una cierta ventaja en términos de recuperación sobre su rival, que disputó un partido de intensidad histórica durante más de cuatro horas.

“No es la primera vez que juego una semifinal épica en Grand Slam y que debo regresar en menos de 48 horas para la final. Mis facultades de recuperación siempre fueron buenas durante mi carrera”, recordó ‘Nole’.

“Voy a recargar mis baterías todo lo que pueda porque necesitaré mucha energía” el domingo, reconoció el serbio, sabedor que después del Everest le espera el monte Olimpo. (D)