Con los primeros minutos de la noche de este miércoles se inició la caravana de celebración para las halteristas Neisi Dajomes, Tamara Salazar y Angie Palacios, quienes cumplieron con un recorrido por las calles del norte capitalino, para recibir el homenaje por su destacada actuación en los Juegos Olímpicos Tokio 2020.

Un bus descapotado, decorado con las imágenes de las tres pesistas; además de los ciclistas Richard Carapaz y Alfredo Campo, trasladó a las deportistas, a sus familiares más cercanos y a sus equipos de trabajo, escoltados por una centena de vehículos que acompañaron a la caravana durante el trayecto.

Otro autobús acompañó en la caravana, este también con familiares y gente de apoyo, unidad que estuvo engalanada con imágenes del diseñador gráfico Gabriel Fandiño.

Dajomes y Salazar arribaron en la tarde al país luego de su participación en Tokio, a ellas se sumó en el aeropuerto capitalino Angie Palacios, quien obtuvo diploma olímpico por su sexto lugar en la categoría de 69 kilogramos.

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Luego de un corto descanso en uno de los hoteles aledaños al aeropuerto Mariscal Sucre, el equipo de halteristas pasó al bus. Las tres salieron juntas, tomadas del brazo, para embarcarse al vehículo que serviría como tarima para recibir el reconocimiento de la afición deportiva.

Caía la noche y ante las primeras sensaciones del frío capitalino las camisetas amarillas que lucían las tres deportistas cambiaron por chompas en tono azul del uniforme de la delegación ecuatoriana en los Juegos Olímpicos Tokio 2020.

En la parte frontal del segundo piso del bus, esos brazos que levantaron las pesas en Tokio ahora saludaban y enviaban besos a los aficionados, que al grito de ¡bien, Neisi!, ¡sí se pudo, chicas!, ¡buena, Tamara!, o ¡arriba, muchachas!, saludaron en los primeros metros del recorrido.

“Estoy muy contenta, nunca pensé que una medalla olímpica fuera para esto (una caravana), pero feliz con lo hecho en los Juegos”, dijo una emocionada Dajomes, escoltada en el bus por su hermana Angie y su compañera Tamara.

El trayecto hasta el estadio Olímpico se cubrió en 90 minutos, luego de transitar una ruta que salió de Tababela, siguió por la avenida Interoceánica y conectó a la Simón Bolívar, antes de recorrer la parte norte de la urbe capitalina hasta el estadio en El Batán.

A su arribo, autoridades y familiares recibieron a las deportistas en una tarima en la pista atlética del principal escenario deportivo de la ciudad de Quito.

Para su ingreso se dispuso una calle de honor con deportistas de Concentración Deportiva de Pichincha, quienes portaron banderas de las 24 provincias del Ecuador.

El bus que trasladó a las medallistas olímpicas por las calles de la capital ecuatoriana fue decorado con dibujos de las atletas hechos por el artista guayaquileño Gabriel Fandiño. El diseñador comenta que el equipo de las deportistas lo contactó y le pidió que se encargue de decorar y realizar el diseño del vehículo.

Música y distintos reconocimientos y premios siguieron en el homenaje a las deportistas tricolores, que posteriormente al evento viajaron a sus lugares de origen para seguir con las celebraciones con los suyos, con los que estuvieron siempre y ahora son actores privilegiados de los festejos en la intimidad del hogar. (D)