La dirección del Giro de Italia, de acuerdo con el Ministerio de Infraestructuras y Movilidad Sostenible de Italia y la Región del Piamonte, decidió este martes alterar el trazado de la decimonovena etapa de la carrera.

La jornada que se disputará el viernes 28 de mayo fue reducida en diez kilómetros, modificando su recorrido debido al trágico accidente con el teleférico de Mottarone en el que murieron el pasado domingo catorce personas.

El recorrido inicialmente previsto era de 176 kilómetros desde Abbiategrasso.

El punto de salida se mantiene, pero la distancia se recorta en diez kilómetros, y la meta seguirá estando en el Alpe di Mera, puerto de primera categoría.

En el trazado se suprime la ascensión al Mottarone, de primera categoría, y se añade el Gignese, de cuarta, manteniendo posteriormente el Passo della Colma, de tercera.

La Corsa Rosa afrontará las últimas cinco etapas de la presente edición sin positivos por COVID-19, según informó la organización en un comunicado, en el que aseguró que los 592 test realizados fueron negativos.

De acuerdo con el protocolo de salud del Giro de Italia, desarrollado de acuerdo con las ‘Reglas para la organización y participación en eventos de ciclismo de ruta en el contexto de la pandemia de coronavirus’ de la UCI y de acuerdo con las medidas de contención dictadas por el Ministerio de Salud de Italia, todos los equipos -ciclistas y cuerpo técnico- fueron sometidos a pruebas PCR el 24 de mayo.

El resultado de esos test fue que ningún corredor dio positivo y tampoco ningún miembro de los equipos que compiten en la ronda italiana.

Con el colombiano Egan Bernal (Ineos Grenadiers) como líder general y tras una jornada de descanso, el Giro regresa este miércoles con la etapa entre Canazei y Sega di Ala, un tramo de 193 kilómetros que propone una jornada de alta montaña con una primera parte totalmente en bajada, una intermedia llana y un tramo final con dos puertos exigentes. (D)