La llegada de Kendry Páez a River Plate de Argentina abre un debate inevitable sobre el rumbo de su carrera. Si bien se trata de uno de los clubes más grandes y exigentes de Sudamérica, el joven ecuatoriano regresa al continente con menos de un año de experiencia oficial en el fútbol europeo, en un contexto donde aún no ha logrado consolidarse ni mostrar todo su potencial.
En números, el presente de Kendry no es el mejor: suma 718 minutos disputados en 21 partidos, con apenas un gol convertido y sin asistencias, un contraste fuerte con el jugador determinante que fue en Independiente del Valle.
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A este escenario se suma el contexto del River al que arriba. El conjunto dirigido por Marcelo Gallardo viene de una temporada 2025 marcada por frustraciones deportivas y sin títulos recientes, luego de su último campeonato oficial conseguido en marzo de 2024. Aunque el club arrancó bien la Liga Profesional 2026 y lidera su zona, sigue en un proceso de reconstrucción y recuperación de protagonismo, donde la exigencia es máxima cada fin de semana.
Para el periodista Carlos Víctor Morales, de Marca 90 y Radio Diblu, el arribo de Kendry a Núñez representa una oportunidad clave para relanzar su carrera, pero también un desafío enorme en lo futbolístico y en lo personal.
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“Kendry debe aprovechar el relanzamiento que le ofrece el fútbol para nuevamente recuperar sitio internacional en su carrera. Es un hombre que tiene reconocimiento, repercusión, pero que no se asienta en ninguna parte”, señaló.
Además, advirtió sobre la complejidad de triunfar en el fútbol argentino y, especialmente, en clubes como River o Boca. “Jugar en River Plate es un reto enorme porque llega a un equipo grande de Sudamérica, a un país que es difícil para cualquier extranjero triunfar, y a lidiar con una prensa que no perdona. En River o en Boca te exigen mínimo siete puntos de calificación por partido cada fin de semana, y el que no cumple, la prensa y la hinchada lo devoran”, explicó.
Finalmente, Morales fue claro sobre lo que está en juego para el joven ecuatoriano: “Es un gran reto para Kendry Páez en lo deportivo y en su madurez profesional. No la puede desaprovechar”.
Desde otra mirada, el periodista Diego Baquerizo, de Radio City, considera que el regreso a Sudamérica sí representa un retroceso en la carrera del volante ecuatoriano, aunque no necesariamente negativo. “Sí es un retroceso, porque él ya estaba jugando en Europa. Cuando el Chelsea lo compra, le da la oportunidad de unirse al Estrasburgo de Francia, un equipo de media tabla para abajo, donde tenía chances de lucirse. Fue titular en los primeros partidos, después perdió espacio y también se supo que no la pasó bien con el tema de la adaptación”, analizó.
No obstante, Baquerizo cree que este paso atrás puede convertirse en una decisión inteligente a largo plazo. “Regresar a Sudamérica es un retroceso, pero puede ser un retroceso clave: dar un paso para atrás para luego dar dos pasos hacia adelante. En River va a tener una mejor adaptación al fútbol sudamericano, en un club que apuesta fuerte por el talento juvenil y que tiene una de las mejores canteras del continente. Vamos a ver si termina siendo un retroceso inteligente”, concluyó. (D)