El dominio de los equipos de Brasil en la Copa Libertadores de América es indiscutible y aplastante. Del 2010 al 2021, en doce ediciones del más importante torneo de clubes del continente, ocho trofeos de campeón terminaron en las vitrinas de los brasileños. Los tres últimos monarcas son de ese país. Las finales del 2020 y 2021 tuvieron como protagonistas solo a escuadras auriverdes.

El poder económico de los conjuntos de Brasil, y no solo el deportivo, los distingue del resto de los miembros de la Conmebol. Tal vez por aquello el periodismo deportivo de la tierra de Pelé suele ver, en tiempos recientes, por encima del hombro a ciertos rivales y a dar como un hecho que el éxito y la gloria están asegurados de antemano para sus representantes en la Copa.

En varias notas publicadas en las versiones digitales e impresas de diarios de Belo Horizonte, el martes y este miércoles, en comentarios emitidos por analistas, reproducidos por rotativos de esa ciudad, los calificativos para referirse a Emelec son duros y prima, respecto a las posibilidades de clasificación de Atlético Mineiro a cuartos de final, una confianza absoluta.

Jaeci Carvallho, del periódico Jornal Estado de Minas, dice de la igualdad a 1 en el estadio George Capwell, por los octavos de final de ida: “En noche de errores primarios, Atlético Mineiro solo empata con el débil Emelec. Incluso con la irresponsabilidad de Allan (expulsado por agresión) y los errores de Nathan y Hulk, el galo fue superior todo el tiempo y, en el (estadio) Mineirão, el próximo martes, debería ganar”.

Publicidad

‘La Libertadores es traicionera’

Agrega lo siguiente: “El equipo ecuatoriano es muy débil. Sabemos que la Libertadores es traicionera, pero por lo que hemos visto Atlético difícilmente perderá la clasificación”. No se reconoce ningún mérito en lo realizado por Emelec, que presentó una pareja de centrales improvisada de urgencia, por las bajas por lesión de Joel Quinteros y Aníbal Leguizamón. Tampoco fue alineado Joao Rojas, preservado por una casi segura venta a México.

Para Jornal de Estado de Minas, “los errores del albinegro facilitaron las dos ocasiones (de gol) de los dueños de casa. Por lo que produjo en la primera parte, Atlético podría haber ido al vestuario con mejor resultado. El segundo tiempo comenzó con Emelec arriba y eso le brindó un lindo contragolpe a Hulk, quien dejó a Ademir frente a la portería. Pateó mal y débilmente, fallando un gol increíble”.

En la misma sintonía de presumir que el resultado del partido de vuelta ya está sentenciado se encuentra el presentador André Rizek, de SporTV, canal de televisión de Río de Janeiro. El diario O Tempo reproduce el punto de vista del comunicador: “Atlético Mineiro pudo haber matado hoy (martes), por supuesto. Pero (el 1-1) está lejos de ser una tragedia. Emelec es muy inferior y derrotarlos en casa es, de hecho, una obligación. A pesar de no ganar (en Guayaquil, el galo (gallo, en portugués) es el único (entre los equipos de Brasil que están en octavos) con gran favoritismo para avanzar”.

O Tempo, en su reseña, afirma que “Atlético Mineiro complicó un juego pacífico con Emelec; empató y la clasificación está abierta. No aprovechó las facilidades que le brindó el frágil equipo ecuatoriano y dejó Guayaquil con sabor a derrota, en el primer duelo de los octavos de final de la Libertadores”.

Publicidad

‘¡Fuera, Turco!’

Mientras, Lance, de Sao Paulo, informa que la paridad en el Capwell causó el enojo de los aficionados del club gallo. “Torcedores del Atlético-MG piden en redes la salida del Turco (Antonio) Mohamed tras empate en la Libertadores. El resultado en Guayaquil sirvió para agotar la paciencia de muchos seguidores”, dice el periódico, que reproduce muchos tuits de gente furiosa con el adiestrador. “¡Fuera, Turco!”, es el pedido generalizado.

Del entrenador argentino complementa que “el Turco ha sido presionado durante semanas. Las dos victorias consecutivas sobre Flamengo incluso aliviaron la presión, pero el empate del martes en Guayaquil sirvió para agotar la paciencia de muchos atleticanos”. (D)