“¿Dónde está escrito que Ecuador no puede ser campeón?”. Esa fue la pregunta que planteó el seleccionador de la Tricolor, Gustavo Alfaro, en diálogo con el periódico italiano Tuttosport el domingo, durante el cual se refirió a su etapa al frente del combinado de Ecuador.

“Ecuador es una realidad, un rival a batir y los rivales lo saben”, declaró el estratega argentino respecto de la actualidad de la Selección, tercera en la clasificación de la eliminatoria sudamericana al Mundial de Catar 2022 luego de las primeras cuatro jornadas.

En busca de afianzarse en la zona de acceso a la próxima Copa del Mundo, la Tri visitará a Brasil el 4 de junio y cuatro días más tarde, el 8 de junio, recibirá en Quito a Perú en el marco del premundial.

En este marco, Alfaro se refirió al momento del elenco que conduce: “Creo firmemente que Ecuador tiene una generación de grandes jugadores que por el momento aún no han obtenido el reconocimiento internacional que se merecen. Estamos, sin embargo, en el camino correcto y con el paso del tiempo tendremos cada vez más peso y credibilidad”.

El estratega de 58 años fue presentado en su cargo actual en septiembre de 2020 en reemplazo de Jordi Cruyff, quien se desligó de la Tricolor luego de seis meses sin siquiera ensayos o partidos.

Sobre aquello se refirió Alfaro: “Cuando llegué, la situación no era precisamente sencilla: había problemas en la FEF (Federación Ecuatoriana de Fútbol) tras la salida de Cruyff con luchas internas para derrocar al presidente (Francisco Egas, en disputa con su entonces vicepresidente Jaime Estrada Medranda). Me puse a trabajar para entender dónde estábamos, qué teníamos que hacer”.

Y continuó: “Tuve que hacer un diagnóstico rápido, averiguar qué tenía, qué necesitaba, qué faltaba. Los chicos colaboraron mucho. Es un placer trabajar con gente así. Inmediatamente se alinearon detrás de nuestros principios, entendieron mi idea del juego. Queríamos generar en el equipo la sensación de no sentirse inferior a nadie, obviamente con el respeto justo que hay que darles a los rivales. Les dije: ‘Sean conscientes de sus cualidades, de sus habilidades. Empiecen por mirar la parte delantera de la camiseta, la que tiene el escudo con los colores amarillo, azul y rojo. Y no la que está en la espalda con su nombre. Cuando lo hagan, realmente podrán jugar contra todos para estar a la par con todos los rivales”. (D)