Delfín de Manta llegó al límite de su crédito. Atrás quedó aquel elenco manabita que irrumpió en el protagonismo del torneo de fútbol de Ecuador en 2017 con un vicecampeonato, logró un inédito título nacional en 2019 y se clasificó tres años seguidos a la Copa Libertadores (2018, 2019 y 2020). Hoy, a los cetáceos hay que buscarlos en la mitad inferior de la tabla de posiciones de la LigaPro Serie A y su técnico, Paúl Vélez, ya envió el aviso: “Rodarán cabezas”.

Las palabras del entrenador de 49 años –quien asumió el cargo para esta temporada después de un 2020 en que pasaron los técnicos Ángel López, Carlos Ischia y Miguel Ángel Zahzú– responden principalmente a la ubicación de su plantel en la clasificación doméstica: novenos, con 13 puntos de 33 posibles (once partidos), y con dos derrotas recientes, la última el domingo en el estadio Jocay ante Olmedo (2-4), club que logró recién su segunda victoria y en el puerto manabita dejó el último lugar de la tabla. Ya la jornada anterior, Delfín perdía contra Barcelona (2-1) en el escenario de los toreros.

Luego de once presentaciones en la primera ronda de la Serie A 2021, el elenco mantense registra tres victorias, cuatro empates y cuatro derrotas. Esto, producto de una irregularidad evidenciada desde la temporada anterior, en la que los cetáceos finalizaron décimos y no alcanzaron boleto a competencia internacional para este año.

“En Delfín no puede haber mejor trato y eso hay que pagarlo con esfuerzo y resultados”, declaró Vélez luego del partido contra el Ciclón respecto de la situación del club manabita, cuya dirigencia preside José Delgado desde 2014.

En la gestión actual, Delfín retornó a la división mayor del campeonato ecuatoriano luego de quince años, en 2016. Apenas un semestre después, se convirtió en el primer equipo manabita en clasificar a la Libertadores (la de 2018), al ganar la primera etapa del torneo doméstico, mérito que además le llevó a disputar la final contra Emelec a finales de 2017, con triunfo para los eléctricos. El cuarto lugar nacional en 2018 le permitió al plantel mantense volver a presentarse en la Copa. La cima se alcanzó finalmente con el título de Ecuador en 2019 en los penales de la final frente a Liga de Quito y una nueva clasificación copera (2020).

Pero desde el año pasado el protagonismo de Delfín se ha diluido. Fabián Bustos, técnico campeón de 2019, dejó el equipo por una mejor oferta en 2020, la de Barcelona Sporting Club, con el que volvió a ser campeón nacional. Para los cetáceos, malos resultados que motivaron la salida de los entrenadores López (marzo), Ischia (septiembre) y Zahzú (diciembre).

Para 2021 llegó Vélez, de notable paso por Macará a lo largo de cinco temporadas (2016-2020), toda vez que clasificó a los guaytambos a sus primeras cuatro copas internacionales, dos de Libertadores (2018 y 2020) y dos de Sudamericana (2019 y 2021), y los tuvo entre los protagonistas de Ecuador. No le alcanzó a la dirigencia ambateña para retenerlo una campaña más.

En Delfín es diferente. Lo sabe Vélez: “Lamentablemente, rodarán cabezas: o la mía o la de algún jugador. Quien no lo entienda, tiene las puertas abiertas para irse”. (D)