Hay hogares donde casi todos los días (por no decir todos) se eximen de preparar un jugo de frutas para el almuerzo y prefieren comprar sobres de jugos en polvo, una gaseosa familiar o jugos artificiales. Sin duda, son prácticas, pero a la larga las bebidas azucaradas perjudican.
Según expertos alemanes, las bebidas azucaradas son una bomba de calorías y muchas personas no son conscientes de que engordan y apenas sacian el apetito.
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Al igual que la comida, estas suman calorías a la dieta, pero en comparación con los alimentos sólidos, permanecen mucho menos tiempo en el estómago, por lo que la sensación de saciedad dura máximo 30 minutos, según Volker Schusdziarra, nutriólogo alemán.
Explica que los líquidos pasan por el estómago a una velocidad de 25 milímetros por minuto. Así, medio litro de un líquido vuelve a estar fuera del estómago en 20 minutos. Según el Centro de Control y prevención de Enfermedades de los EE.UU., las ‘azucaradas’ son todas aquellas bebidas que contienen azúcar artificial o natural que exceden el promedio de la cantidad recomendada por los médicos para niños y adultos.
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Abarcan a las bebidas carbonatadas o gaseosas regulares, jugos con sabor a frutas, y las famosas bebidas deportivas. “Las bebidas ricas en calorías hacen engordar rápidamente“, advierte Schusdziarra. Además, “disparan el nivel de insulina”.
Pero la máster en nutrición humana Mae Moreno no está de acuerdo y explica que su consumo no deriva en obesidad. Expone que, según la Asociación Americana del Corazón, la obesidad es una condición metabólica compleja, multifactorial y el azúcar por sí solo no puede causarla.
Un estudio realizado en Japón halló que las mujeres que consumen refrescos casi todos los días son un 83% más propensas a sufrir accidente cerebrovascular (ACV).
Normalmente los ingredientes en estas son agua, alto contenido de fructosa y jarabe de maíz.
“Consumir azúcar es necesario para el cuerpo por ser una fuente de energía. El azúcar en estas bebidas puede formar parte de una dieta balanceada si se consume dentro de los límites adecuados”, advierte Moreno. “Una persona que enfrente problemas de sobrepeso puede optar por aquellas bebidas con menos azúcar”, indicó.