EFE
MOSCÚ .- El legendario espía soviético, Gevork Vartanián, que salvó la vida de los líderes aliados durante la Segunda Guerra Mundial, murió el martes en Moscú a los 87 años de edad, informó el miércoles el Servicio de Espionaje Exterior de Rusia.

En noviembre de 1943 Vartanián integró el equipo de seguridad que protegió al primer ministro británico Winston Churchill, al presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt y a Yosif Stalin, principal dirigente soviético, durante la reunión que mantuvieron en la capital de Irán para preparar el período posterior a la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).

En Teherán, Vartanián abortó un plan nazi para atentar contra la vida de los dirigentes aliados al interceptar una comunicación de radio entre Berlín y los seis paracaidistas alemanes que fueron lanzados en Irán con el objetivo de asesinar a los mandatarios que se reunían por vez primera para coordinar su estrategia contra Hitler en la reunión conocida como Eureka.

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"Legendario espía, auténtico patriota, personalidad brillante y poco corriente. Participó en operaciones que han pasado a la historia del espionaje exterior nacional", afirmó Dmitri Medvédev, presidente ruso, en su telegrama de condolencia.

Vartanian nació en Rostov del Don (suroeste de Rusia) el 17 de febrero de 1924 y a los seis años se trasladó a Irán, donde había sido destacado su padre, un agente soviético de origen armenio.

Ya en 1940, a los 16 años de edad, dirigió un grupo especial que procuraba desenmascarar a agentes nazis que operaban en Irán, según el SVR.

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En 1942, 'Amir', seudónimo de Vartanian, asistió a un cursillo de formación de los servicios secretos británicos en Teherán, destinado a agentes que se planeaba desplegar en la Unión Soviética.

Aunque se jubiló del servicio de inteligencia en 1992, Vartanián siguió vinculado con el espionaje al asesorar a las agencias de inteligencia rusas, aconsejar a sus agentes más jóvenes e impartir conferencias, según las agencias locales.

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Vartanián, de origen iraní y armenio, comenzó a trabajar en los servicios de inteligencia a los 16 años en Teherán, donde descubrió a unos 400 espías que trabajaban para el régimen nazi, y después se trasladó a Londres, donde reclutó a muchos agentes para la URSS.

El fallecido espía soviético, que recibió el título de Héroe de la Unión Soviética, trabajó durante más de tres décadas de Guerra Fría en diferentes lugares del mundo junto con su esposa Goar, quien tambien era agente soviética hasta que regresó a Moscú en 1986.