Los patios y las escaleras del colegio San Diego de Alcalá, ubicado junto al Santuario Franciscano, se abarrotaron ayer de gente. Desde las primeras horas del año nuevo, cientos de feligreses llegaron a la institución para obtener un lugar privilegiado en la eucaristía y procesión de la Virgen de la Nube, patrona de la ciudad.


















